{"id":10076,"date":"2020-11-24T00:17:57","date_gmt":"2020-11-24T00:17:57","guid":{"rendered":"http:\/\/thescripturecache.com\/?p=10076"},"modified":"2022-07-14T14:32:35","modified_gmt":"2022-07-14T14:32:35","slug":"aniquilacionismo-una-refutacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=10076","title":{"rendered":"Aniquilacionismo\u2014Una refutaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Views: 47<\/p><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">[<strong>Nota: <\/strong>esta MS esta disponible en letra mas grandee en nuestra pagina de Espanol.]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">No se puede tratar la doctrina del aniquilacionismo sin hablar de la doctrina b\u00edblica del infierno. La Biblia describe el infierno como un lugar donde los que mueren en pecado sufrir\u00e1n tormentos ininterrumpidos para siempre (Mateo 5:22; 10:28; 25:46; Marcos 9:43, 47\u201348; et al.). Los seres humanos aman el placer que proviene de satisfacer sus deseos carnales en formas prohibidas y muy pocos pueden ser persuadidos a dejarlos (Mateo 7:13\u201314). Los hombres no solo buscan placer, sino que tambi\u00e9n buscan evitar el dolor y el sufrimiento tanto como sea posible. Siendo as\u00ed, razonan que un lugar y un estado de <strong>tormento eterno<\/strong>, tal como se describe en la Biblia, constituye un &#8220;castigo cruel e inusual&#8221; como consecuencia desolo disfrutar &#8220;los deleites temporales del pecado&#8221; (Hebreos 11:25).1<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Quieren vivir en rebeli\u00f3n contra Dios, su Creador y de Su voluntad y gozar de impunidad. Por lo tanto, no pensemos que es extra\u00f1o que los hombres hayan inventado con entusiasmo varios medios para escapar de la terrible sentencia de: &#8220;La paga del pecado es muerte&#8221; (Romanos 6:23). La doctrina del aniquilacionismo es uno de los varios intentos por escapar de la doctrina b\u00edblica de la condenaci\u00f3n eterna por el pecado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El aniquilacionismo es una forma de materialismo que niega la inmortalidad del alma humana, enfatizando en que los seres humanos son simplemente mortales, f\u00edsicos, materiales. Esta doctrina afirma que los imp\u00edos ser\u00e1n pulverizados, eliminados de la existencia\u2014aniquilados, ya sea antes o despu\u00e9s del Juicio, en lugar de ser enviados a un castigo que nunca termina en un infierno de fuego. Si bien la doctrina en s\u00ed misma es una herej\u00eda, igualmente grande es el pecado de intentar, por parte de sus promotores, torcer la Palabra de Dios para ense\u00f1arla. Por el contrario, esta doctrina est\u00e1 arraigada en el sentimiento y la emoci\u00f3n humana, el pensamiento ilusorio, una visi\u00f3n subjetiva de lo que es &#8220;justo&#8221; e &#8220;injusto,&#8221; y un rechazo total del mensaje constante de los hombres inspirados de Dios\u2014en lugar de la voluntad inmutable Palabra de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Semillas y terrenos del aniquilacionismo<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo m\u00e1s cercano al aniquilacionismo en el primer siglo fue la ense\u00f1anza de la secta saducea de los jud\u00edos. Eran los te\u00f3logos modernistas y ultra-liberales de su \u00e9poca, descritos por Lucas como los que &#8220;&#8230;dicen que no hay resurrecci\u00f3n, ni \u00e1ngel, ni esp\u00edritu&#8221; (Hechos 23:8; cf. Lucas 20:27). Hab\u00edan bebido la filosof\u00eda pagana destruyendo su fe en hechos y doctrinas fundamentales relacionadas con la naturaleza del hombre y su destino eterno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Si bien estaban fatal y gravemente mal, ir\u00f3nicamente, eran m\u00e1s consistentes que los aniquiladores modernos. Los saduceos <strong>negaban la inmortalidad para todos<\/strong> en su negaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n y de la existencia de \u00e1ngeles y esp\u00edritus. Los aniquiladores de nuestro tiempo son altamente selectivos; de buena ganaapoyan el cielo y la inmortalidad para los justos, pero rechazan por completo el infierno como depositario de almas inmortales y malvadas. Tales &#8220;compras en el supermercado&#8221; teol\u00f3gicas, en las que uno selecciona solo lo que le agrada de las &#8220;estanter\u00edas&#8221; de la revelaci\u00f3n de Dios, ser\u00edan las m\u00e1s convenientes si fuera posible. Sin embargo, la felicidad eterna del cielo y la eterna miseria del infierno despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n y el juicio se presentan como doctrinas inseparables en la Palabra de Dios: &#8220;No os maravill\u00e9is de esto; porque vendr\u00e1 hora cuando todos los que est\u00e1n en los sepulcros oir\u00e1n su voz; y los que hicieron lo bueno, saldr\u00e1n a resurrecci\u00f3n de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrecci\u00f3n de condenaci\u00f3n\u201d(Juan 5:28-29); &#8220;E ir\u00e1n \u00e9stos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna&#8221; (Mateo 25:46). V\u00e9alo bien: para los justos y para los malvados habr\u00e1 (1) una resurrecci\u00f3n, (2) un juicio y (3) una existencia eterna. Los hombres pueden <strong>rechazar<\/strong> la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre estos temas (como lo hace la mayor\u00eda), \u00a1pero honestamente no pueden <strong>malinterpretarla<\/strong>! Por lo tanto, uno no puede l\u00f3gicamente y de manera consistente (basado en la ense\u00f1anza del Hijo de Dios) negar la inmortalidad de los malvados en el infierno sin negar igualmente la de los justos en el cielo: la vida eterna y el tormento eterno permanecen o caen juntos como una entidad doctrinal en las Escrituras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los fariseos (la secta rival de los saduceos) eran muy deficientes en muchos aspectos, tanto en la doctrina como en el car\u00e1cter, pero se aferraban a la verdad sobre la resurrecci\u00f3n y la naturaleza inmortal del hombre (Hechos 23:8b). En estas doctrinas el Se\u00f1or y los fariseos eran uno. Las declaraciones anteriores de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas no son m\u00e1s que muestras de muchas otras en la que mantuvo el hecho universal de (1)la resurrecci\u00f3n de los muertos, (2) el Juicio final, (3) la inmortalidad y el destino eterno del hombre, y (4) la existencia del cielo y el infierno como los respectivos ambientes en el mundo espiritual para los justos y los injustos. \u00c9l ense\u00f1\u00f3 estas cosas con palabras muy literales, inequ\u00edvocas y claras, y lo hizo con frecuencia. En realidad, ense\u00f1\u00f3 y advirti\u00f3 sobre el Juicio y el Infierno mucho m\u00e1s de lo que ense\u00f1\u00f3 sobre el Cielo. (Este hecho es ir\u00f3nico a la luz de la aceptaci\u00f3n por parte del aniquilacionista del Cielo y del rechazo absoluto del Infierno).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los hombres inspirados a trav\u00e9s de los cuales Jes\u00fas revel\u00f3 el Nuevo Testamento de manera constante y consistentemente reforzaron la ense\u00f1anza del Se\u00f1or como se describi\u00f3 antes. No puede haber la menor duda sobre el significado de sus ense\u00f1anzas. Tal como lo hizo Cristo, ense\u00f1aron repetidamente estas doctrinas con claridad. A pesar de la abundancia de apostas\u00edas y digresiones de la Verdad despu\u00e9s de la era apost\u00f3lica, las doctrinas b\u00edblicas de la inmortalidad del alma y el castigo eterno de los imp\u00edos en el infierno a manos de un Dios justo permanecieron como una convicci\u00f3n casi universalmente establecida en toda la cristiandad durante los primeros diecis\u00e9is siglos de la era del Evangelio.<a href=\"applewebdata:\/\/1BB5A5F7-AB6D-4C42-B7BC-695C47E99867#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Podemos entender mejor la doctrina del aniquilacionismo si conocemos algunas de las perspectivas hist\u00f3ricas y filos\u00f3ficas de las que surgi\u00f3. Como se indic\u00f3 anteriormente, el aniquilacionismo se relaciona directamente con la doctrina del infierno. M\u00e1s espec\u00edficamente, se relaciona con, y ha surgido de, la repulsi\u00f3n y el rechazo del hombre hacia la doctrina del castigo eterno. Para estudiar uno debemos estudiar ambos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Si bien el infierno ha ca\u00eddo en tiempos dif\u00edciles (en lo que concierne a lo que la Biblia ense\u00f1a), la historia demuestra ampliamente que la negaci\u00f3n absoluta del infierno en un grado significativo, o de su compa\u00f1ero, el dejar de creer en el infierno, son fen\u00f3menos relativamente recientes. El \u00fanico disidente antiguo importante de la visi\u00f3n b\u00edblica del infierno fue Or\u00edgenes en el siglo III, quien finalmente fue condenado por dos concilios ecum\u00e9nicos por su herej\u00eda. (Aunque era raro, los concilios tropezaron con la Verdad ocasionalmente). Con el enfoque del Renacimiento (c. 1500 a.C.), el \u00e9nfasis del hombre se hizo cada vez menos centrado en Dios y m\u00e1s y m\u00e1s centrado en el hombre. El humanismo, que coloc\u00f3 al hombre en el centro de todas las cosas como el todo, el hacer todo y el fin de todo, comenz\u00f3 a desplazar al verdadero te\u00edsmo. Cuanto m\u00e1s se promov\u00edan los hombres, m\u00e1s degradaban a Dios. Eventualmente, los hombres (incluso los humanistas &#8220;te\u00edstas&#8221;) se consideraban tan preciosos y valiosos que no pod\u00edan soportar el pensamiento del castigo eterno o la retribuci\u00f3n, o de un pecado lo suficientemente grave como para justificarlo. Jon Braun describe muy bien este desarrollo filos\u00f3fico:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">Desde el siglo XVI en adelante, el juicio de Dios fue un blanco constante para el ataque de los humanistas tanto dentro como fuera de la iglesia [es decir, el protestantismo y el catolicismo, DM]. El infierno y el humanismo no se mezclaban; no se pueden mezclar y nunca se mezclar\u00e1n. Simplemente no es suficiente que un hombre altamente exaltado experimente eternamente los tormentos del infierno. En primer lugar, se presume que la preciosa criatura no podr\u00eda hacer nada suficientemente malo como para justificar ese castigo. Y lo que es m\u00e1s importante, los humanistas est\u00e1n convencidos de que Dios no podr\u00eda soportar la p\u00e9rdida eterna de una sola de las maravillosas criaturas humanas.<sup>2<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">En a\u00f1os m\u00e1s recientes, ciertos te\u00f3logos modernistas y liberales radicales han adoptado plenamente y han defendido descaradamente el universalismo, una de las filosof\u00edas anti-infierno m\u00e1s populares. John A.T. Robinson, fallecido obispo de la Iglesia de Inglaterra, hizo una carrera de blasfemia en varias doctrinas b\u00edblicas fundamentales, incluida la doctrina del infierno. En 1949 escribi\u00f3 un art\u00edculo en el que dec\u00eda lo siguiente:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">Cristo, en las antiguas palabras de Or\u00edgenes, se queda en la Cruz mientras un pecador permanece en el infierno. No es especulaci\u00f3n; es una declaraci\u00f3n basada en la necesidad misma de la naturaleza de Dios. En un universo de amor, no puede haber un cielo que tolere una c\u00e1mara de horrores, porque al mismo tiempo lo convierte en un infierno para Dios. \u00c9l no puede soportar eso, porque eso ser\u00eda la burla final de Su naturaleza\u2014y \u00c9l no lo har\u00e1.3<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u00a1Observe bien la autoridad de Robinson\u2014no Cristo y los ap\u00f3stoles en el primer siglo, sino Or\u00edgenes, el hereje, en el tercer siglo! Solo dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s de su citado art\u00edculo anteriormente (1967), Robinson escribi\u00f3 un libro titulado, <em>But That I Can\u00b4t Believe (Pero no puedo creer eso)<\/em>. Aparentemente, pens\u00f3 que hab\u00eda convencido a todo el mundo de que el infierno pertenec\u00eda al reino de la f\u00e1bula, la mitolog\u00eda y la superstici\u00f3n de la Edad Oscura: &#8220;Todav\u00eda hay algunos que les gustar\u00eda traer el infierno de vuelta, ya que algunos quieren hacer volver el azote y la horca.&#8221; Por lo general, son los mismos tipos que desean purgar a Gran Breta\u00f1a de los c\u00f3mics de terror, el sexo y la violencia.\u201d5Aparentemente, Robinson amaba los c\u00f3mics de terror, el sexo y la violencia tanto como odiaba el infierno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Emil Brunner, uno de los favoritos de los te\u00f3logos liberales en este siglo, obviamente estaba de acuerdo con el universalismo de Robinson, como lo demuestra su siguiente declaraci\u00f3n de 1954:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">Esa es la voluntad revelada de Dios y el plan para el mundo que \u00c9l revela, un plan de salvaci\u00f3n universal, de reunir todas las cosas en Cristo. No escuchamos ni una palabra en la Biblia de un plan dual, un plan de salvaci\u00f3n y su polo opuesto. La voluntad de Dios tiene un solo punto, es inequ\u00edvoca y positiva. Tiene un objetivo, no dos.6<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Las gafas de Brunner deben haberse te\u00f1ido o empa\u00f1ado cuando ley\u00f3 la Biblia (\u00bfpor qu\u00e9 los infieles se molestan en leerla?). Aparte del insistente tema b\u00edblico del juicio en contra y del castigo eterno para los transgresores implacables de la Ley de Dios, la existencia misma de un plan de salvaci\u00f3n (que Brunner finge creer) implica necesariamente &#8220;su polo opuesto&#8221;\u2014la condenaci\u00f3n. La voluntad de Dios es &#8220;inequ\u00edvoca y positiva&#8221; de acuerdo, pero sobre la <strong>existencia<\/strong> m\u00e1s que la no existencia de un Juicio Final y de la retribuci\u00f3n eterna por el pecado en un lugar llamado Infierno.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El legado de la teolog\u00eda anti-infierno<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La herej\u00eda de Robinson, Brunner y sus semejantes, que niegan el infierno, ha llegado incluso a los p\u00falpitos de pueblos peque\u00f1os, ya que lo anormal se ha vuelto cada vez m\u00e1s normal. Los que una vez fueron considerados radicales se han ido convirtiendo gradualmente en &#8220;la corriente principal.&#8221; Durante un siglo o m\u00e1s, los profesores que son liberales teol\u00f3gicamentey radicales del m\u00e1s alto rango han dominado los seminarios sectarios. Muchos de ellos no tuvieron\/no tienen est\u00f3mago para nada desagradable, para sentirse culpables, para un presentimiento o algo &#8220;negativo&#8221; relacionado con su marca de religi\u00f3n y su concepto de Dios. Sus suposiciones primarias ignoran categ\u00f3ricamente la Justicia divina y la retribuci\u00f3n dada por el Se\u00f1or por el pecado, si no la negaci\u00f3n de la inmortalidad. A lo largo de varias d\u00e9cadas, estas escuelas han producido cientos de miles de eclesi\u00e1sticos infieles que han vomitado incesantemente su veneno semanal de incredulidad sobre sus reba\u00f1os denominacionales B\u00edblicamente ignorantes e indefensos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La base de su teolog\u00eda es un \u00e9nfasis excesivo y una perversi\u00f3n del amor, la gracia, la misericordia, la bondad y la paciencia de Dios. Este \u00e9nfasis excesivo ha sido acompa\u00f1ado por un obvio des-\u00e9nfasis (en muchos casos, evitaci\u00f3n total y\/o negaci\u00f3n) de los rasgos de equilibrio de la justicia de Dios, la ley, la ira contra el pecado y la consecuencia de estas verdades\u2014<strong>la retribuci\u00f3n en el infierno eterno para los pecadores no arrepentidos<\/strong>. La centenaria &#8220;ortodoxia&#8221; b\u00edblica sobre el infierno ha sido tan diluida que incluso las llamadas denominaciones &#8220;evang\u00e9licas&#8221;, en general moralmente conservadoras, han llegado a aceptar sin reservas cosas tales como el divorcio por cualquier causa, la indulgencia sexual y la bebida social como comportamientos que son compatibles con un &#8220;estilo de vida cristiano&#8221; y la esperanza del cielo. Adem\u00e1s, l\u00edderes influyentes evang\u00e9licos como Philip Hughes y John Stott (&#8220;el papa de los evang\u00e9licos&#8221;) han sucumbido al dogma de la aniquilaci\u00f3n.7<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El humanismo te\u00edsta antes mencionado que surgi\u00f3 del Renacimiento ha generado al menos cinco escuelas de negaci\u00f3n del infierno:<\/span><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El humanismo ateo\u2014la doctrina de que el hombre es la \u00faltima forma de vida y, en consecuencia, la negaci\u00f3n de la existencia de Dios. Lo que importa es el placer, la alegr\u00eda y la felicidad del hombre. Ya que no hay Dios, no hay absoluto correcto o incorrecto, no hay Juicio, no hay Cielo ni Infierno, no hay existencia excepto la vida f\u00edsica, terrenal.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El universalismo\u2014la doctrina de que toda la humanidad al final ser\u00e1 &#8220;salvada&#8221;. Esta doctrina es la hija de la presuposici\u00f3n de que el Infierno no podr\u00eda existir como un estado eterno porque Dios es demasiado amoroso y benevolente para permitir que alguien sufra para siempre en un lugar as\u00ed. Robinson y Brunner, citados anteriormente, fueron obvios defensores de esta opini\u00f3n. La Iglesia Unitaria\/Universalista es la promulgadora corporativa de esta filosof\u00eda mortal, pero tiene muchos compa\u00f1eros de viaje y simpatizantes repartidos por todo el mundo denominacional.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El liberalismo\u2014una filosof\u00eda que generalmente yo aplico a la idea de que si bien el infierno puede existir y algunos pueden ir all\u00ed, ning\u00fan pecado es suficientemente malo ni el pecador es lo suficientemente malo como para merecerlo realmente. Difiere poco del universalismo en su resultado final. El liberalismo en realidad puede definirse como una forma de universalismo poco disimulada.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El Nuevo Era\u00edsmo\u2014Referido a la Nueva Era, es un t\u00e9rmino general que cubre todo tipo de filosof\u00edas paganas, extra\u00f1as, fuera de lo com\u00fan, ocultas, m\u00edsticas, imaginarias, sin sentido, anti-b\u00edblicas.8 Uno de sus principales \u00e9nfasis es la autoestima (matices del humanismo). Para los devotos de la Nueva Era, la ra\u00edz de todos los problemas humanos es la falta o la baja autoestima. \u00bfDe d\u00f3nde sacaron los hombres una opini\u00f3n tan baja de s\u00ed mismos? Por supuesto, desde la visi\u00f3n &#8220;tradicional&#8221; (traducci\u00f3n, &#8220;cristiana&#8221;, tal como la perciben) de las cosas. \u00a1Toda esta predicaci\u00f3n sobre el pecado y el infierno ha producido personalidades llenas de culpa y arruinando la autoestima del hombre! Para la Nueva Era, \u201cReconocerse a s\u00ed mismo como un pecador destruye al ser humano. Su soluci\u00f3n a esto es simplemente definir que el pecado no existe y declarar que el hombre no tiene pecado.\u201d9Por supuesto, esto tambi\u00e9n define convenientemente al infierno como que no existente.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El aniquilacionismo\u2014la doctrina de que los malvados ser\u00e1n castigados con el cese de la conciencia y la existencia. As\u00ed, definen el <em>infierno<\/em> como el cese de la existencia y no el tormento eterno en la muerte. Hay dos versiones principales del aniquilacionismo: (1) Algunos (por ejemplo, los &#8220;Testigos de Jehov\u00e1&#8221;) afirman que los hombres son totalmente mortales y que los malvados dejan de existir en la muerte (&#8220;absolutistas&#8221;). (2) Otros (p. Ej., Los adventistas y un n\u00famero creciente de &#8220;evang\u00e9licos&#8221;) tambi\u00e9n afirman que el hombre no es creado inmortal, pero que a los justos se les otorgar\u00e1 la inmortalidad por toda la eternidad con Dios en la resurrecci\u00f3n, mientras que los imp\u00edos ser\u00e1n resucitados con una inmortalidad \u201ccondicional\u201d para sufrir un tiempo de castigo acorde con su iniquidad, despu\u00e9s de lo cual ser\u00e1n aniquilados. Esta visi\u00f3n a veces se denomina &#8220;condicionalismo&#8221;, pero en ambas versiones (absolutismo y condicionalismo), el resultado para el malvado es el mismo\u2014ya sea tarde o temprano, la aniquilaci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El aniquilacionismo y la iglesia<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u00bfTodo esto ha tenido efecto en algunos de nuestros hermanos? Lamentablemente, s\u00ed, y en un lapso de muchos a\u00f1os. El Dr. John Thomas, un m\u00e9dico brit\u00e1nico que abandon\u00f3 la iglesia, comenz\u00f3 la secta Cristadelfiana en 1844. Un principio fundamental de esta secta es que los incr\u00e9dulos permanecer\u00e1n eternamente muertos.1<sup>0 <\/sup>En 1852, el popular, din\u00e1mico y carism\u00e1tico Jesse B. Ferguson caus\u00f3 todo tipo de confusi\u00f3n en la iglesia en Nashville, Tennessee, por sus declaraciones sobre el destino de los imp\u00edos despu\u00e9s de la muerte. Si bien no hemos encontrado una declaraci\u00f3n suya que abogue expl\u00edcitamente por la aniquilaci\u00f3n de los malvados, \u00e9l claramente neg\u00f3 creer que los imp\u00edos ser\u00edan castigados despu\u00e9s de la muerte.1<sup>1<\/sup>No vemos c\u00f3mo sus comentarios puedan implicar otra cosa que no sea el aniquilacionismo. Despu\u00e9s de ser fuertemente opuesto y expuesto, encontr\u00f3 refugio en el denominacionalismo, pero no sin antes causar graves da\u00f1os a la iglesia en Nashville.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Por lo que s\u00e9, el primero de nosotros en los \u00faltimos tiempos en defender el aniquilacionismo ha sido Edward Fudge. Durante varios a\u00f1os ha sido anciano en la Iglesia de Cristo de Bering Drive en Houston, Texas, famoso debido a su defensa y tolerancia de la teolog\u00eda y pr\u00e1ctica extremadamente liberal. En 1984, invit\u00e9 al hermano Fudge a hablar en la Tercera Conferencia Anual de Denton, organizada por la Iglesia de Cristo de Pearl Street en Denton, Texas. Lo invit\u00e9 debido a que hab\u00eda escrito y publicado un libro en 1982 en el que argumentaba en\u00e9rgicamente la posici\u00f3n aniquilacionista.1<sup>2<\/sup>El prop\u00f3sito de la invitaci\u00f3n fue el dejarle presentar su teolog\u00eda para poder ser contrastada y refutada por la Verdad de la Palabra de Dios, que, por mi invitaci\u00f3n, Gary Workman hizo de manera efectiva.1<sup>3<\/sup> La misma forma en que formul\u00e9 el t\u00f3pico para Fudge para que presentara su manuscrito y conferencia, resume la tesis de su libro: \u201cEl juicio de Dios contra los pecadores ser\u00e1 Extinci\u00f3n eterna en lugar de tormento consciente sin fin.&#8221;<sup>14<\/sup> Se clasifica a s\u00ed mismo como un &#8220;condicionalista&#8221;(seg\u00fan los adventistas, como se describi\u00f3 anteriormente) y etiqueta a todos los que aceptan la ense\u00f1anza de la Biblia como&#8221;tradicionalistas.\u201d Un erudito denominacional, Robert Morey refut\u00f3 el libro de Fudge con un libro propio en 1984.<sup>15 <\/sup>En esta sonora refutaci\u00f3n, Morey afirm\u00f3 que Fudge simplemente resum\u00eda <em>La fe condicionalista de nuestros padres<\/em>, una gran obra del adventista, Leroy Froom.<sup>16<\/sup> Otro autor denominacional, John Gerstner, tambi\u00e9n expuso y refut\u00f3 las opiniones de Fudge en su libro, <em>Arrepent o Perish (Arrepentirse o perecer)<\/em>.<sup>17<\/sup><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">En este d\u00eda de caprichos doctrinales en la iglesia no deber\u00edamos sorprendernos de que algunos hermanos hayan encontrado atractivos los puntos de vista de Fudge. Quiz\u00e1s entre los primeros en subirse al carro de Fudge se encontr\u00f3 Al Pickering, quien se dio a conocer a trav\u00e9s de sus seminarios &#8220;Sharpening the Sword&#8221; (Afilando la espada) durante los \u00faltimos a\u00f1os. En una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica con Wayne Jackson en 1987, expres\u00f3 que es &#8220;una bofetada en la cara a Dios&#8221; ense\u00f1ar que los imp\u00edos estar\u00e1n en un tormento eterno conscientes en el infierno.<sup>18<\/sup> F. LaGard Smith, profesor de derecho en Pepperdine, autor y conferencista famoso, tambi\u00e9n ha apoyado p\u00fablicamente las opiniones de Fudge. En una serie de conferencias sobre &#8220;Una respuesta cristiana al movimiento de la Nueva Era&#8221; en la Universidad de Pepperdine en abril de 1988, defendi\u00f3 el &#8220;alma dormida&#8221; y argument\u00f3 firmemente que las almas de los hombres imp\u00edos ser\u00e1n consumidas por completo en lugar de ser castigadas. Con respecto al alma, afirm\u00f3 que Dios &#8220;la destruir\u00e1, no la castigar\u00e1, no la colgar\u00e1, no la torturar\u00e1, la destruir\u00e1.&#8221;1<sup>9<\/sup>Aparentemente, los comentarios de Smith despertaron el apetito de la burocracia en Pepperdine por la doctrina aniquilacionista, por lo que invitaron a Edward Fudge para presentar sus puntos de vista &#8220;condicionalistas&#8221; en su conferencia de 1991. John Clayton, el conferencista evolucionista liberal, agn\u00f3stico y te\u00edsta del que algunos hermanos se niegan a ser advertidos, ha respaldado con entusiasmo el libro de Fudge, declarando: &#8220;Nunca he podido sentirme c\u00f3modo con la posici\u00f3n de que una persona que rechaz\u00f3 a Dios deber\u00eda sufrir por siempre y siempre y siempre.\u201d<sup>20<\/sup><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Adem\u00e1s de esto, hay un gran n\u00famero de hermanos que podr\u00edamos describir como aniquiladores <em>pr\u00e1cticos<\/em>, como lo demuestra su enfoque hol\u00edstico y latitudinario de la gracia, el bautismo, la identidad de la iglesia, el compa\u00f1erismo, la adoraci\u00f3n, el matrimonio, el divorcio y segundas nupcias, la naturaleza de Dios, la autoridad b\u00edblica en general, y s\u00ed, lo que la Biblia ense\u00f1a sobre el Juicio y el Infierno. Algunos predicadores han tenido la audacia de anunciar a la congregaci\u00f3n que ya no predicar\u00e1n sobre el infierno porque no encaja con su <em>agenda para hacerlos sentir bien a toda costa<\/em>. Dichos hermanos parecen tener grandes dificultades para identificar cualquier doctrina como herej\u00eda o cualquier pr\u00e1ctica como pecaminosa, por escandalosa y no b\u00edblica que sea. No se opondr\u00e1n ni expondr\u00e1n a ning\u00fan maestro o predicador como falso ni a su doctrina como condenable, sin importar cu\u00e1n contraria a la Verdad del Evangelio pueda ser (incluida la doctrina del aniquilacionismo, supongo). Tienen compa\u00f1erismo con los que no est\u00e1n en comuni\u00f3n con Dios. Han encontrado formas diab\u00f3licas e ingeniosas de torcer la Biblia y de redefinir palabras comunes para crear &#8220;lagunas&#8221; mediante las cuales prometen la aprobaci\u00f3n de Dios a los ad\u00falteros y borrachos, y a los herejes de todas las marcas y matices.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Sin lugar a dudas, la negaci\u00f3n o incluso el mitigar la doctrina b\u00edblica del infierno es muy atractivo. Si la lujuria y la gratificaci\u00f3n ego\u00edsta son los objetivos principales de una persona \u00bfno se sentir\u00e1 atra\u00edda por el concepto que niega (1) la realidad la consecuencia del pecado, (2) la necesidad de rendir cuentas al final, (3) que un Creador del Ser Supremo ha impuesto un c\u00f3digo de conducta, y (4) la existencia de una retribuci\u00f3n eterna final, ineludible y horrible por la rebeli\u00f3n contra la ley divina?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La prevalencia de la negaci\u00f3n del infierno \u00bfno ofrece al menos una explicaci\u00f3n parcial del crimen desenfrenado, el comportamiento sexual animal, la marea creciente del sentimiento anticristiano y el r\u00e1pido desvanecimiento de la reverencia por la verdad en una sociedad cuyos padres fundadores eran casi todos creyentes en Dios? Va m\u00e1s all\u00e1 de la contradicci\u00f3n que millones de personas, de una forma u otra, han rechazado la realidad del infierno. \u00bfPero renunciaremos a\u00a0 su existencia y darles la raz\u00f3n a los infieles, a los esc\u00e9pticos, a los liberales? O, debemos, como iglesia del Se\u00f1or \u00bfcontinuar advirtiendo a las personas sobre esto y ayudarles a evitarlo si as\u00ed lo desean?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u00bfQu\u00e9 ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas?<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Hay muchas l\u00edneas de argumentaci\u00f3n que pueden seguirse para exponer la ense\u00f1anza de la Biblia sobre este tema. Obviamente, no podr\u00e9 examinarlos todos en este breve cap\u00edtulo. Por lo tanto, limitar\u00e9 mi examen principalmente del aniquilacionismo a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, el Cristo, solo se\u00f1alando ocasionalmente pasajes de otros escritores inspirados. Creo que la siguiente premisa es incuestionable: la existencia del infierno como un lugar de castigo eterno para los imp\u00edos no se puede negar sin la negaci\u00f3n del propio Cristo. Por lo tanto, la teolog\u00eda de la aniquilaci\u00f3n implica un problema a\u00fan m\u00e1s fundamental\u2014<strong>\u00a1creer en el mismo Cristo!<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">A pesar de todas las afirmaciones de aniquilaci\u00f3n y negaci\u00f3n del infierno, a\u00fan hay que considerar la inquebrantable, persistente, innegable y repetida ense\u00f1anza de Jes\u00fas. \u00c9l dijo mucho m\u00e1s sobre el infierno que el cielo. Ciertamente, us\u00f3 el t\u00e9rmino mucho m\u00e1s que cualquier otro maestro del Nuevo Testamento. Sin embargo, hay mucho m\u00e1s en su ense\u00f1anza sobre el infierno que las declaraciones en las que aparece la palabra infierno. Cuando se percibe correctamente, cada advertencia sobre el Juicio, cada prohibici\u00f3n sobre el mal, cada est\u00edmulo a la justicia y cada declaraci\u00f3n sobre el pecado tienen el concepto de la condenaci\u00f3n eterna detr\u00e1s de ellas y est\u00e1 incrustado en ellas. De otra manera, habr\u00eda tantas advertencias vac\u00edas. De hecho, la estancia terrenal de Jes\u00fas y el prop\u00f3sito declarado de su venida se hacen vanos e innecesarios, aparte de la realidad de la condenaci\u00f3n eterna de las almas de los hombres a causa de sus pecados. De hecho, dejemos a un lado las claras ense\u00f1anzas de Jes\u00fas sobre el infierno por un momento, la venida de Cristo del cielo a la tierra y el sacrificio de s\u00ed mismo en la cruz por los pecados de la humanidad son los argumentos principales de la realidad de la condenaci\u00f3n eterna\u2014el infierno mismo. Ahora, a partir de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, veamos por qu\u00e9 debemos seguir advirtiendo a las personas sobre el infierno\u2014ya sea que quieran o no escucharlo.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El hombre tiene un alma inmortal<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La inmortalidad del alma es un importante campo de batalla en cualquier discusi\u00f3n sobre las afirmaciones de la aniquilaci\u00f3n. Para que haya un infierno, un lugar de castigo eterno para los imp\u00edos, los seres humanos deben sobrevivir a la muerte como una personalidad consciente\u2014es decir, debe poseer la inmortalidad. Los aniquiladores alegan que el hombre no posee innatamente un alma inmortal, pero que la inmortalidad se confiere (a aquellos a los que se otorga) en la resurrecci\u00f3n: &#8220;La inmortalidad es inherente solo a Dios&#8230;Los creyentes, que ahora son mortales por naturaleza, reciben la inmortalidad de Jesucristo como un don conferido en la resurrecci\u00f3n del \u00faltimo d\u00eda.\u201d<sup>21<\/sup> Para los &#8220;absolutistas&#8221;los imp\u00edos nunca la reciben y, por lo tanto, nunca resucitan, sino que son aniquilados al morir f\u00edsicamente. Para los &#8220;condicionalistas&#8221;, la &#8220;inmortalidad&#8221; se confiere a los imp\u00edos solo por el momento apropiado de su castigo, despu\u00e9s de lo cual su &#8220;inmortalidad&#8221; expira y son aniquilados (tanto por &#8220;inmortalidad&#8221;).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 inequ\u00edvocamente que el hombre es inmortal, que es m\u00e1s que carne y sangre: &#8220;Y no tem\u00e1is a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed m\u00e1s bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno\u201d (Mateo 10:28). El contexto es uno en el que Jes\u00fas advierte a los ap\u00f3stoles reci\u00e9n nombrados que sufrir\u00e1n una persecuci\u00f3n severa (vv. 16-27). Incluso si son asesinados por Su causa, \u00c9l les dice que solo el cuerpo morir\u00e1. Los hombres no podr\u00e1n matar el alma\u2014ella sobrevivir\u00e1 a la muerte f\u00edsica y exigir\u00e1 su inmortalidad. Claramente, el lenguaje de Jes\u00fas exige que el alma inmortal <strong>coexiste<\/strong> con el cuerpo mortal\u2014la inmortalidad no es algo que se confiera m\u00e1s adelante. Si los ap\u00f3stoles no pose\u00edan un alma incapaz de morir en el momento de su muerte corporal, las palabras de Jes\u00fas, en el mejor de los casos son superfluas y en el peor no tienen sentido. Obviamente, incluso el asesino m\u00e1s violento no puede matar lo que no exist\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Pero los aniquiladores argumentan que este pasaje apoya su argumento, afirmando que <em>destruir<\/em> equivale a <em>aniquilar<\/em>. Por lo tanto, afirman que el Se\u00f1or aqu\u00ed est\u00e1 ense\u00f1ando que Dios aniquilar\u00e1 tanto el alma como el cuerpo de los malvados en el infierno. No obstante, incluso el estudio m\u00e1s elemental de la palabra griega prueba lo contrario. Destruir es de <em>apollumi<\/em>, una palabra que se usa en numerosos pasajes en los que &#8220;aniquilar&#8221; no puede ser el significado: (1) Los odres se &#8220;rompen&#8221; (Mateo 9:17). (2) La oveja se \u201cperdi\u00f3\u201d (Lucas 15:4\u20139). (3) El hijo pr\u00f3digo estaba &#8220;pereciendo&#8221; (v. 17). Ni estos ni una serie de otras ocurrencias de <em>apollumi<\/em> pueden apoyar el significado de &#8220;aniquilaci\u00f3n.&#8221; Jes\u00fas tambi\u00e9n us\u00f3 la forma de nombre de <em>apollumi<\/em> (es decir, &#8220;perdici\u00f3n&#8221;) en referencia al Infierno (Mateo 7:13). W. E. Vine dice que esta palabra&#8230;<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">\u2026Significa destruir completamente; en voz media, perecer. La idea <strong>no es la extinci\u00f3n<\/strong>, sino la ruina, la p\u00e9rdida, <strong>no del ser<\/strong>, sino del bienestar\u2026As\u00ed de las personas\u2026; de la p\u00e9rdida del bienestar en el caso de los que no son salvos en el futuro (Mateo 10:29; Lucas 13:3, 5; Juan 3:16\u2026) [\u00e9nfasis DM].<sup>22<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Vea que la definici\u00f3n de Vine contradice y desaprueba precisamente la contenci\u00f3n de los aniquiladores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El comentario de J. W. McGarvey sobre el uso que hizo Jes\u00fas de <em>destruir<\/em> en este pasaje es instructivo:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">Los materialistas suelen tomar la palabra destruir en este lugar, como prueba de que el alma puede ser aniquilada. Pero al hacerlo, le atribuyen al t\u00e9rmino destruir un sentido que no tiene, y pasan por alto el hecho de que este pasaje refuta completamente la doctrina de que el alma muere con el cuerpo. Jes\u00fas dice: \u201cno tem\u00e1is a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar,\u201d pero si el alma muere con el cuerpo, entonces el que mata el cuerpo tambi\u00e9n mata al alma y no puede evitar matarlo. Destruir, no es aniquilar, sino arruinar; y el alma y el cuerpo se arruinan cuando son arrojados al infierno.<sup>23<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Es significativo que Joseph Henry Thayer, el renombrado lexic\u00f3grafo griego, era un unitario que no cre\u00eda en el castigo eterno, pero su conocimiento del significado de <em>apollumi<\/em> y su integridad personal como acad\u00e9mico lo obligaron a definir esta palabra como &#8220;para ser entregado a la eterna miseria.&#8221;2<sup>4<\/sup> Robert Morey hace la siguiente afirmaci\u00f3n fuerte:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">En cada instancia donde se encuentra la palabra <em>apollumi<\/em> en el Nuevo Testamento, se describe algo distinto a la aniquilaci\u00f3n. De hecho, no hay una sola instancia en el Nuevo Testamento donde <em>apollumi<\/em> signifique la aniquilaci\u00f3n en el sentido estricto de la palabra.<sup>25<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Thomas B. Warren coment\u00f3 lo siguiente sobre la ense\u00f1anza del Se\u00f1or en este pasaje: &#8220;De este modo, queda claro que Mateo 10:28 ense\u00f1a la persistencia de la personalidad humana despu\u00e9s de la muerte f\u00edsica (la inmortalidad del alma).&#8221;<sup>26 <\/sup>La idea de ser\u00a0 &#8220;destruido&#8221; en el infierno es que uno sufrir\u00e1 una p\u00e9rdida absoluta e irrecuperable y la ruina para siempre.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Hay un \u00e1mbito en el mundo espiritual llamado \u201cInfierno\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">En el pasaje citado anteriormente, Jes\u00fas se refiri\u00f3 al infierno de tal manera que indica su conocimiento y la confianza m\u00e1s plena de su realidad. Amenaz\u00f3 con &#8220;el infierno del fuego&#8221; para los que maldicen a sus hermanos como insensatos (Mateo 5:22). Se refiri\u00f3 al infierno como un lugar real en el que los hombres ser\u00edan &#8220;echados&#8221; como retribuci\u00f3n por su pecado (29-30). Adem\u00e1s, ense\u00f1\u00f3 que uno que hace que otro peque ser\u00e1 echado en &#8220;el infierno de fuego&#8221; (18:9).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Cuando Jes\u00fas se refiri\u00f3 al infierno, \u00bfqu\u00e9 quiso decir con eso? El espacio impide un estudio a fondo, pero tal vez valga la pena una breve historia de la palabra. En primer lugar, es importante se\u00f1alar que la KJV usa constantemente &#8220;Infierno&#8221;, cuando en realidad, &#8220;Hades&#8221; (transliterado de <em>hades<\/em>, invisible, refiri\u00e9ndose al reino invisible de los muertos, es decir, esp\u00edritus difuntos, ya sea imp\u00edo o justo) est\u00e1 en realidad bajo discusi\u00f3n (por ejemplo, Mateo 16:18; Lucas 16:23; Hechos 2:27, 31; et al.). Nuestra palabra inglesa <em>Infierno<\/em> se traduce correctamente de <em>gehenna,<\/em> que aparece doce veces en el Nuevo Testamento griego (usada once veces por el Se\u00f1or [contando paralelos], una vez por Santiago). La palabra <em>gehenna<\/em> es en realidad una referencia al Valle de Hinnom (tambi\u00e9n conocido como &#8220;el valle de los Hijos de Hinnom&#8221;) cerca de Jerusal\u00e9n. Josu\u00e9 mencion\u00f3 este lugar estrictamente como un inocente punto de referencia (15:8). Siglos m\u00e1s tarde, Jud\u00e1 hab\u00eda apostatado tanto en la idolatr\u00eda que el valle de Hinnom se hab\u00eda convertido en el lugar donde los reyes corruptos Acaz y Manas\u00e9s quemaban vivos a sus hijos en homenaje al dios pagano, Moloc (IICr\u00f3nicas 28:3; 33:6).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Jos\u00edas, el justo rey restaurador, aboli\u00f3 esta atroz pr\u00e1ctica (II Reyes 23:10), y a partir de all\u00ed, el valle se convirti\u00f3 en un lugar de abominaci\u00f3n y aborrecimiento. Ya en el siglo II a.C., la literatura jud\u00eda no inspirada usaba <em>gehenna <\/em>como una expresi\u00f3n figurativa del castigo final y eterno de los pecadores. El Hijo de Dios coloc\u00f3 Su sello de aprobaci\u00f3n Divina sobre este uso y aplic\u00f3 esta palabra de la misma manera. Us\u00f3 el nombre del valle terrenal y material de abominaci\u00f3n y aborrecimiento para referirse al lugar de abominaci\u00f3n y aborrecimiento supremo y eterno.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Las descripciones del infierno<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Considere los siguientes t\u00e9rminos descriptivos de las Escrituras para el infierno:<\/span><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Como se vio anteriormente, el uso original de la <em>gehenna<\/em> por los jud\u00edos era como nombre para el lugar del castigo eterno relacionado con el fuego que se us\u00f3 en la abominaci\u00f3n de sacrificar ni\u00f1os a Moloc. El Se\u00f1or perpetu\u00f3 esta conexi\u00f3n de pensamiento al describir la <em>gehenna<\/em> final y eterna como un lugar de fuego. Como se se\u00f1al\u00f3 previamente, lo llam\u00f3 dos veces &#8220;el infierno del fuego&#8221; (Mateo 5:22; 18:9). Dos veces se refiri\u00f3 a \u00e9l como &#8220;el horno de fuego&#8221; en el cual los imp\u00edos ser\u00e1n arrojados despu\u00e9s del Juicio (13:42, 50). Lo llam\u00f3 dos veces \u201cfuego inextinguible\u201d (Marcos 9:43, 47\u201348 LBLA). El infierno as\u00ed descrito por Jes\u00fas se identifica correctamente con el &#8220;bautismo&#8221; (sumergimiento, contundente, inmersi\u00f3n) en el fuego insaciable mencionado por Juan, el precursor del Se\u00f1or (Mateo 3:11-12) y con &#8220;el lago de fuego&#8221; en el que El diablo, la bestia, el falso profeta y todos los que no se encuentran escritos en el libro de la vida ser\u00e1n arrojados para el <strong>tormento eterno<\/strong> (Apocalipsis 20:10, 15; 21:8).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El Se\u00f1or no se detuvo al identificar al infierno como fuego insaciable, sino que lo combin\u00f3 con la descripci\u00f3n extremadamente gr\u00e1fica de un lugar &#8220;donde el gusano de ellos no muere&#8221; (Marcos 9:47\u201348). En las figuras de fuego insaciable y gusanos eternos, A.T. Robertson, renombrado erudito griego, coment\u00f3: &#8220;Es, por lo tanto, una imagen real del castigo eterno.&#8221;<sup>27<\/sup> Thayer dice que la frase griega que se refiere al fuego insaciable y los gusanos eternos significa que &#8220;su castigo despu\u00e9s de la muerte nunca cesar\u00e1&#8221;, tal vez los gusanos simbolizando la repugnancia de la pena.<sup>28 <\/sup>JW McGarvey vio la misma cruda aplicaci\u00f3n de las palabras de Jes\u00fas:<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">La imagen es tomada de Isa\u00edas 44:24, y es la de los gusanos que se alimentan de los cad\u00e1veres muertos de los hombres. Aplicado al estado futuro, como es indiscutible en este pasaje, representa a los que ser\u00e1n arrojados al infierno como en un estado de descomposici\u00f3n y podredumbre, mientras que los incendios insaciables los est\u00e1n quemando pero nunca los consumen.&#8221;<sup>29<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Tenga en cuenta que McGarvey habla del fuego que quema, pero nunca consume a los imp\u00edos, en contraste con toda la tesis (y el t\u00edtulo) del libro de Edward Fudge, <em>El fuego que consume<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Warren resume bien la ense\u00f1anza de Jes\u00fas aqu\u00ed:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">En el pasaje que nos ocupa, est\u00e1 claro que Jes\u00fas ha ense\u00f1ado que la personalidad del hombre contin\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de la muerte f\u00edsica. Seg\u00fan Marcos, Jes\u00fas ha ense\u00f1ado aqu\u00ed que los imp\u00edos deben sufrir enormemente. Esto implica que estar\u00e1n conscientes, porque uno no puede ser descrito verdaderamente como sufrimiento si ni siquiera est\u00e1 consciente. De esta implicaci\u00f3n, se deduce que el hombre debe estar consciente despu\u00e9s de la muerte. No puede haber conciencia sin que contin\u00faela personalidad. El castigo no solo es grave, sino que tambi\u00e9n es interminable. Por lo tanto, se deduce que la persistencia de la personalidad del hombre m\u00e1s all\u00e1 de la muerte ser\u00e1 interminable. El pasaje en consideraci\u00f3n ense\u00f1a que ese ser\u00e1 el caso de los que son &#8220;echados al infierno.&#8221;<sup>30<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<ol start=\"3\">\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Jes\u00fas dijo que el infierno es un lugar en el que sus ocupantes ser\u00e1n &#8220;destruidos&#8221; (Mateo 10:28) (vea los comentarios anteriores sobre la importancia de ser <em>destruido<\/em>).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Cristo se refiri\u00f3 al infierno como un lugar de &#8220;castigo&#8221; eterno en su descripci\u00f3n del Juicio Final (Mateo 25:46). <em>Castigo<\/em> es de <em>kolasis<\/em>, refiri\u00e9ndose a tormento, tortura, sufrimiento, castigo. <em>Kolasis<\/em> es la palabra detr\u00e1s del <em>tormento<\/em> que el hombre rico experiment\u00f3 en el Hades (Lucas 16:23, 38). Con respecto a Mateo 25:46, M.B. Riddle y Philip Schaff dijeron: &#8220;La palabra &#8216;castigo&#8217; expresa miseria, no &#8216;aniquilaci\u00f3n.'&#8221;<sup>31<\/sup><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El ap\u00f3stol Juan tambi\u00e9n ense\u00f1a el hecho del tormento, el castigo en el infierno (Apocalipsis 14:10\u201311; 20:10). (Abordar\u00e9 la palabra eterno en relaci\u00f3n con el <em>infierno y el castigo<\/em> en la secci\u00f3n con el subt\u00edtulo &#8220;La duraci\u00f3n del infierno.&#8221;)<\/span><\/p><\/blockquote>\n<ol start=\"5\">\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El infierno del cual Jes\u00fas advirti\u00f3 es un lugar de separaci\u00f3n de Dios, Cristo y los redimidos de todos los tiempos\u2014el destierro del cielo mismo. Los perdidos son &#8220;<strong>echados<\/strong> al infierno&#8221; (Mateo 5:29). Jes\u00fas les dir\u00e1 en el Juicioa los que est\u00e1n perdidos: &#8220;<strong>Apartaos<\/strong> de m\u00ed&#8221; (7:23; 25:41). \u00c9l ense\u00f1\u00f3 que el infierno es un lugar de &#8220;tinieblas afuera&#8221; (8:12; et al.). Dijo que los imp\u00edos ser\u00edan &#8220;<strong>echados fuera<\/strong>&#8221; del reino eterno de Dios (Cielo) (Lucas 13:28). Otros escritores inspirados hicieron eco de estas declaraciones (Efesios 2:12; II Tesalonicenses 1:9; Apocalipsis 22:15, 18; et al.) (todo con \u00e9nfasis DM).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El Se\u00f1or ense\u00f1\u00f3 que los que van a estar en el infierno no estar\u00e1n solos. Si bien Dios aparentemente cre\u00f3 en un inicio el infierno para el diablo y sus \u00e1ngeles, todos los que se pierden ser\u00e1n enviados al mismo terrible lugar (Mateo 25:41). Juan ense\u00f1\u00f3 lo mismo (Apocalipsis 20:10, 15; 21:8). As\u00ed, parte del dolor y la angustia que sufrir\u00e1n los residentes del infierno ser\u00e1 por su ineludible asociaci\u00f3n con hombres y mujeres imp\u00edos.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El Se\u00f1or es bastante espec\u00edfico al ver a los que poblar\u00e1n el infierno:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que se justifican a s\u00ed mismo, los ego\u00edstas y los que desprecian a los dem\u00e1s como insensatos (Mateo 5:22).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que no est\u00e1n dispuestos a renunciar a lo que les hace pecar o que no sacrifican lo que les impide servir a Dios (vv. 27\u201330).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que son falsos profetas\/maestros (7:15\u201320; 15:13\u201314).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que confiesan a Cristo, pero no respetan la autoridad de Dios, aunque sinceramente afirman trabajar para Cristo (vv. 21\u201323).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que rechazan a los mensajeros, y as\u00ed el mensaje de Cristo (10:14-15).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que persisten en la incredulidad ante la evidencia abrumadora de la autenticidad de Cristo y su verdad (11:20\u201324).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que profesan piedad pero que practican el mal (hip\u00f3critas) (23:13\u201336).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que son imp\u00edos, derrochadores, murmuradores, blasfemos, siervos perezosos de Cristo (25:14\u201330; Lucas 19:12\u201327).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los que son ego\u00edstas, no generosos, fr\u00edos, desagradables, no compasivos, indiferentes (25:41\u201346; Lucas 16:19\u201331).3<sup>2<\/sup><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Adem\u00e1s, Pablo, Pedro y Juan tambi\u00e9n identificaron a los pobladores del infierno:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Pablo enumer\u00f3 la gama completa de maldad y depravaci\u00f3n a la que los hombres pueden inclinarse, le llam\u00f3 a estos males &#8220;los deseos de la carne&#8221;, y dijo que los que se comportan as\u00ed (ya sean inconversos o cristianos) est\u00e1n atados al infierno (Romanos 1:18\u201332; I Corintios 6:9\u201311; G\u00e1latas 5:19\u201321). Tambi\u00e9n advirti\u00f3 que aquellos &#8220;sin ley&#8221;, los que no reciben el amor de la Verdad, los que hacen naufragar \u201cen cuanto a la fe&#8221;, los que son enga\u00f1ados por las riquezas y los que son herejes o carecen de hechos ser\u00e1n residentes de la <em>gehenna<\/em> (II Tesalonicenses 2:4\u201312; I Timoteo 1:19\u201321; 6:9\u201310; Tito 3:10\u201311).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Pedro identific\u00f3 a los <strong>hermanos<\/strong> que son falsos maestros (quienes a su vez son rebasados por el mal e incitan a otros a seguir sus doctrinas y pr\u00e1cticas perversas) como los que se perder\u00e1n en el infierno (II Pedro 2:1\u201322).<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Juan consign\u00f3 no solo a Satan\u00e1s, a la bestia y al falso profeta, sino tambi\u00e9n a todos los hombres que los siguieron en iniquidad, maldad e inmoralidad de todo tipo y cuyos nombres no est\u00e1n escritos en el libro de la vida (Apocalipsis 19:20; 20:10,15; 21:8; 22:15).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Imagine la desdicha y terror de ser encarcelados con personas como Acab y Jezabel, Herodes el Grande, Ner\u00f3n, Domiciano, los Papas, los administradores de la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola, Charles Darwin, Adolfo Hitler, Joseph Stalin, Charles Manson y monstruos similares (sin mencionar los millones multiplicados de malhechores y falsos maestros menos conocidos) sin esperanza de alivio o escape. Solo este factor ser\u00eda casi insoportable, incluso si no hubiera fuego, ni gusanos, ni las tinieblas de afuera.<\/span><\/p>\n<p><em><strong><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La duraci\u00f3n del infierno<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Jes\u00fas no solo ense\u00f1\u00f3 la realidad del infierno (que los condicionalistas reconocen), sino tambi\u00e9n su eternidad (que seguramente niegan). Cuando concluy\u00f3 su descripci\u00f3n del Juicio Final, Jes\u00fas dijo: &#8220;E ir\u00e1n \u00e9stos al castigo <strong>eterno<\/strong>, y los justos a la vida <strong>eterna<\/strong>&#8221; (Mateo 25:46 [\u00e9nfasis DM]). Obviamente, si la vida eterna es una referencia al Cielo, el castigo eterno es una referencia al Infierno. Pero hay m\u00e1s: los injustos ser\u00e1n lanzados al &#8220;<strong>fuego<\/strong> eterno&#8221; (Mateo 18:8; 25:41; et al. [\u00c9nfasis DM]). Pablo hace eco: \u201ca los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo; los cuales sufrir\u00e1n pena de <strong>eterna<\/strong> perdici\u00f3n&#8221; (II Tesalonicenses 1:8\u20139 [\u00e9nfasis DM)].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Juan ense\u00f1\u00f3 lo mismo. Los rebeldes a Dios descritos en Apocalipsis 14:10\u201311 \u201c&#8230;ser\u00e1n atormentados con fuego y azufre&#8230;y el humo de su tormento sube <strong>por los<\/strong> <strong>siglos de los siglos<\/strong>; y no tienen reposo de d\u00eda ni de noche&#8230;&#8221; Juan describi\u00f3 el destino de Satan\u00e1s en un lenguaje similar: &#8220;Y el diablo&#8230;fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y ser\u00e1n atormentados d\u00eda y noche <strong>por los siglos de los siglos<\/strong>\u201d (20:10 [\u00e9nfasis DM]).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los aniquiladores, al darse cuenta de la fuerza de <em>aionios<\/em> (&#8220;eterno&#8221;, &#8220;para siempre&#8221;) en estos contextos, suelen argumentar que &#8220;&#8230;es una palabra cualitativa m\u00e1s que cuantitativa.\u201d<sup>33 <\/sup>Sin embargo, las autoridades acreditadas no est\u00e1n de acuerdo. Vine dice que <em>aionios<\/em> (&#8220;eterno&#8221;):<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">Se usa de personas y cosas que son en su naturaleza, infinitas, como, por ejemplo, de Dios (Romanos 16:26); de Su poder (I Timoteo 6:16), y de Su gloria (I Pedro 5:10); del Esp\u00edritu Santo (Hebreos 9:14); de la redenci\u00f3n efectuada por Cristo (Hebreos 9:12), y de la consiguiente salvaci\u00f3n de los hombres (5:9); &#8230;y del cuerpo de la resurrecci\u00f3n (II Corintios 5:1), otra parte se dice que es &#8220;inmortal&#8221; (I Corintios 15:53), en la cual esa vida se realizar\u00e1 finalmente (<strong>Mateo 25:46<\/strong>; Tito. 1:2 [\u00e9nfasis DM]).<sup>34<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">De acuerdo con Bauer, Arndt y Gingrich, cuando se refiere al futuro, aionios significa &#8220;sin fin&#8221;.<span style=\"color: #000000;\"><sup><a style=\"color: #000000;\" href=\"applewebdata:\/\/1BB5A5F7-AB6D-4C42-B7BC-695C47E99867#_edn2\" name=\"_ednref2\">35<\/a> <\/sup><\/span><em>TDNT<\/em> dice que <em>aionios<\/em>se usa &#8220;como un t\u00e9rmino de expectativa escatol\u00f3gica [del fin del mundo]&#8221; y que tiene el &#8220;pleno sentido de la eternidad divina&#8221; cuando se usa en referencia a las recompensas, es decir, en referencia al fuego, el castigo y la destrucci\u00f3n (Mateo 18:8; 25:41, 46; II Tesalonicenses 1:8\u20139; et al.), tiene&#8230;solo el sentido de \u2018incesante\u2019 o \u2018infinito\u2019.&#8221;<sup>36<\/sup><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Workman se\u00f1ala correctamente en Apocalipsis 14:10\u201311 que &#8220;no es el humo de la <strong>aniquilaci\u00f3n<\/strong>, sino el \u2018humo de su <strong>tormento<\/strong>\u2019 lo que subir\u00e1 para siempre&#8230;La \u00fanica conclusi\u00f3n l\u00f3gica es que el tormento durar\u00e1 tanto como el humo.&#8221;<sup>37<\/sup> Dado que el humo sube &#8220;por los siglos de los siglos&#8221; (una frase enf\u00e1tica que denota tiempo interminable) tambi\u00e9n lo hace el castigo, que requiere la existencia de la personalidad y conciencia. Sin embargo, la duraci\u00f3n eterna del infierno tambi\u00e9n se ve en el destino que Satan\u00e1s sufrir\u00e1; ser\u00e1 &#8220;atormentado d\u00eda y noche por los siglos de los siglos&#8221; en el lago de fuego y azufre (Apocalipsis 20:10). Aqu\u00ed no solo tenemos el &#8220;humo&#8221; del tormento, sino <strong>el tormento mismo<\/strong> que contin\u00faa sin interrupci\u00f3n e incesantemente. No le servir\u00e1 al aniquilacionista decir que esto se refiere al diablo m\u00e1s que a los hombres, ya que los hombres que no est\u00e1n registrados en el &#8220;libro de la vida&#8221; sufrir\u00e1n la misma suerte (vv. 14-15; 21:8).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La experiencia de ser echado al infierno (&#8220;el lago de fuego&#8221;) se identifica por Juan como &#8220;la muerte segunda&#8221; (20:14-15; 21:8; cf. 2:11; 20:6), la cual los aniquilacionistas quieren hacernos creer que es otra muerte literal que resulta en la extinci\u00f3n o aniquilaci\u00f3n de los malvados. Sin embargo, esto no puede ser. La &#8220;primera muerte&#8221; que los hombres experimentan es la del cuerpo f\u00edsico: &#8220;Y de la manera que est\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez, y despu\u00e9s de esto el juicio&#8221; (Hebreos 9:27). Tenga en cuenta que esta muerte es involuntaria: es una cita de la que los hombres no pueden escapar y se sucede antes del Juicio. Los hombres pueden matar el cuerpo, lo que causa que literalmente muera (porque es mortal), pero el alma no muere con el cuerpo (Mateo 10:28).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La &#8220;primera muerte&#8221;, que es el postrer enemigo de Cristo (y de los hombres), ser\u00e1 abolida cuando el Se\u00f1or venga (I Corintios 15:23-26). La resurrecci\u00f3n simult\u00e1nea de todos los hombres de entre los muertos (Mateo 25:31\u201332; Juan 5:28\u201329; Hechos 24:15; Apocalipsis 20:11\u201312) en la venida de Cristo (I Corintios 15:20\u201323; I Tesalonicenses 5:16\u201317) constituir\u00e1 el golpe de muerte a la muerte misma, marcando la derrota absoluta y su abolici\u00f3n. Entonces la muerte ser\u00e1 &#8220;sorbida en victoria&#8221; (I Corintios 15:54b). Por lo tanto, <strong>literalmente<\/strong>, nunca m\u00e1s morir\u00e1n los hombres porque se les habr\u00e1 dado un cuerpo &#8220;espiritual&#8221; (vv. 42-44), que es &#8220;incorruptible&#8221; e &#8220;inmortal&#8221; (vv. 50-54) para la morada del alma inmortal (II Corintios 5:3\u20134). As\u00ed que despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, todos poseer\u00e1n tanto un alma inmortal <strong>como<\/strong> un cuerpo inmortal, ninguno de los cuales puede morir literalmente. Despu\u00e9s del Juicio, todos ser\u00e1n bien recibidos en la dicha de una vida sin fin o ser\u00e1n sentenciados a tormentos y desdichas de la misma duraci\u00f3n (Mateo 25:46).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Como se se\u00f1al\u00f3 anteriormente, la muerte f\u00edsica literal se habr\u00e1 destruido con la venida del Se\u00f1or, lo que ocurrir\u00e1 <strong>antes<\/strong> del Juicio (Hebreos 9:27), pero la &#8220;muerte segunda&#8221; ocurrir\u00e1 <strong>despu\u00e9s<\/strong> del Juicio (Apocalipsis 20:11-15). \u00a1El aniquilacionista por lo tanto tiene a la &#8220;parca&#8221; haciendo su trabajo incluso despu\u00e9s de que el Se\u00f1or la haya puesto fuera de servicio! En la resurrecci\u00f3n, los esp\u00edritus que han partido al Hades ser\u00e1n llamados para ser juzgados (v. 13). Tanto la muerte (el estado de separaci\u00f3n del cuerpo y el alma [Santiago 2:26]) como el Hades (el reino de los esp\u00edritus as\u00ed separados [Hechos 2:27, 31]) se personifican, se juzgan y se lanzan simb\u00f3licamente al lago de fuego, lo que significa que su reinado sobre el hombre y contra Dios ha cesado (v. 14a). Este lanzamiento de la muerte y el Hades en el lago de fuego se llama la &#8220;muerte segunda&#8221; (v. 14b).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La &#8220;muerte segunda&#8221; debe ser una muerte figurativa o no literal, ya que la muerte y el Hades no se ver\u00edan afectados por la muerte literal o f\u00edsica. Sin embargo, la misma &#8220;muerte segunda&#8221; se asigna a los hombres imp\u00edos. Por lo tanto, la &#8220;muerte segunda&#8221; que sufrir\u00e1n los hombres en el estado inmortal es una muerte <strong>figurativa<\/strong>\u2014un t\u00e9rmino para la terrible condici\u00f3n de los perdidos en una desesperada, sin cesar, experiencia consciente de tormento y desgracia, en lugar de extinci\u00f3n. Aqu\u00ed, la connotaci\u00f3n b\u00e1sica de la palabra muerte es instructiva, significa <strong>separaci\u00f3n<\/strong>. En la \u201cprimera muerte\u201d, el cuerpo y el esp\u00edritu se separa uno de otro (Santiago 2:26). En la &#8220;muerte segunda&#8221; el hombre es separado de Dios para siempre. Vine da una excelente declaraci\u00f3n en forma resumida:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">La muerte es lo opuesto a la vida; nunca denota la no existencia. Como la vida espiritual es &#8220;existencia consciente en comuni\u00f3n con Dios&#8221;, la muerte espiritual es &#8220;existencia consciente en separaci\u00f3n de Dios.&#8221;<sup>38<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Solo si el infierno es eterno su fuego \u201cnunca se apagar\u00e1&#8221; (Mateo 3:12; Marcos 9:43, 48). Nadie puede creer las palabras de Jes\u00fas y creer en la doctrina cat\u00f3lica romana del purgatorio, la doctrina materialista de aniquilaci\u00f3n absoluta de los Testigos de Jehov\u00e1, o el concepto &#8220;condicionalista&#8221; del castigo temporal para los imp\u00edos, seguido de la extinci\u00f3n. Nadie puede consistentemente (o b\u00edblicamente) creer en un cielo infinito mientras niega un infierno infinito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Conclusi\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Por un lado est\u00e1n los aniquilacionistas (junto con los ateos\/humanistas, los universalistas, los te\u00f3logos liberales, los de la Nueva Era y todos los dem\u00e1s defensores del infierno). En contra de ellos, en marcado contraste, est\u00e1 Jes\u00fas el Cristo, el Se\u00f1or del Cielo y la Tierra. <strong>Nadie puede cuestionar el hecho de que ense\u00f1\u00f3 la realidad de la inmortalidad y del infierno como un lugar de castigo eterno de los malvados.<\/strong> Los hombres pueden aceptar o rechazar la ense\u00f1anza, pero no pueden negar racionalmente que \u00c9l ense\u00f1\u00f3 estas cosas. Ir\u00f3nicamente, los que rechazan Su ense\u00f1anza (sobre este o cualquier otro tema) ser\u00e1n rechazados en el Juicio y confinados en el mismo lugar, cuya existencia negaron (Juan 12:48).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El dogma de la aniquilaci\u00f3n es una poderosa demostraci\u00f3n de cu\u00e1n lejos de la Verdad se puede guiar a los hombres cuando dejan que su propio pensamiento engendre su doctrina, en lugar de permitir que la doctrina de Cristo lo haga. Los hombres no pueden \u201cver\u201d c\u00f3mo un Dios amoroso puede permitir que los malos sufran en el infierno para siempre. No es &#8220;justo&#8221; o &#8220;razonable&#8221; que los hombres sean atormentados por siempre y sin esperanza de alivio. Por lo tanto, se debe encontrar alguna forma de deformar, torcer o negar descaradamente lo que Dios ha revelado de la naturaleza del hombre y de su destino eterno. Muchos se han vuelto incre\u00edblemente adeptos a esta pr\u00e1ctica. Tal como los que luchan contra las palabras de Pablo, as\u00ed tambi\u00e9n los que lo hacen contra las palabras del Salvador, lo hacen &#8220;para su propia destrucci\u00f3n&#8221; (II Pedro 3:16).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Lo tenemos directamente de la mente y la boca del Unig\u00e9nito del Padre, Jes\u00fas el Cristo, en relaci\u00f3n con (1) la inmortalidad del alma, (2) el hecho de la resurrecci\u00f3n de todos los muertos, y (3) la realidad, naturaleza y duraci\u00f3n del infierno. Adem\u00e1s, tenemos todos los \u201cAmenes\u201d consistentes a todo lo largo de la ense\u00f1anza de los escritores inspirados del Nuevo Testamento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Despu\u00e9s de citar en su libro, <em>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con el infierno?<\/em>, en varios pasajes en los que el Se\u00f1or expuso la doctrina del infierno como un lugar de castigo eterno para los imp\u00edos, Jon Braun observ\u00f3:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 10pt;\">\u00bfQueda alguna duda respecto a si Jes\u00fas declar\u00f3 o no el castigo eterno de los imp\u00edos? Toda la autoridad del Dios todopoderoso est\u00e1 presente en las Palabras que habl\u00f3 sobre el infierno. Jes\u00fas tuvo m\u00e1s que decir sobre el infierno que cualquier otro orador o escritor en la Biblia. Si \u00c9l estaba equivocado en lo que dijo, entonces el Dios todopoderoso, eterno se equivoc\u00f3. Y ese no es el caso. De hecho, si hay de un desacuerdo: &#8220;antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso.&#8221; \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podr\u00eda haber dicho Jes\u00fas? No hay absolutamente ninguna manera de que el claro impacto de Sus palabras pueda soslayarse y la afirmaci\u00f3n de que no hay un destino eterno para los imp\u00edos, a menos que, por supuesto, nos unamos a los cr\u00edticos que determinan arbitrariamente que Jes\u00fas realmente no dijo estas cosas en absoluto\u2026. Jes\u00fas, el que viene otra vez para juzgar a los vivos y los muertos, se expres\u00f3 claramente y sin lugar a dudas al respecto. El resto de los escritores del Nuevo Testamento siguieron Su gu\u00eda a la carta. La retribuci\u00f3n por los imp\u00edos es eterna, sin fin.<sup>39<\/sup><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El cielo y el infierno permanecen o caen juntos, tanto en realidad como en duraci\u00f3n. Si el cielo es real, tambi\u00e9n lo es el infierno. Si se niega el infierno, as\u00ed debe ser el cielo. Si el infierno existe, pero es breve, el cielo tambi\u00e9n debe serlo. Sin embargo, si el cielo es eterno, el infierno no puede ser de otra manera. Ambos son tan reales como el Dios que nos hizo y que nos dio la revelaci\u00f3n inspirada acerca de s\u00ed mismo, su Hijo y su maravilloso plan de salvaci\u00f3n. No es porque Dios sea malo, sino porque es misericordioso, fue que nos advirti\u00f3 sobre Satan\u00e1s, el pecado, el juicio y el infierno. Dios envi\u00f3 a su Hijo a nuestro mundo en la carne para que podamos tener un camino, un sendero, una v\u00eda hacia el cielo y hacia Dios\u2014un destino que de otra forma ser\u00eda inalcanzable (Juan 1:1\u20132; 3:16; Filipenses 2:5\u20138). Jes\u00fas el Cristo es el mismo camino\u2014el \u00fanico camino\u2014que conduce a Dios y al cielo (Juan 14:6). Si pasamos por la puerta estrecha y luego nos mantenemos en ese camino que se nos abre, nos llevar\u00e1 a la vida eterna (Mateo 7:13). El simple resumen de Jes\u00fas para entrar en ese camino al Cielo es el siguiente: \u201cEl que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo; mas el que no creyere, ser\u00e1 condenado\u201d(Marcos 16:16). Nunca decaigamos en nuestros esfuerzos por predicar y ense\u00f1ar el \u00fanico mensaje que es el &#8220;poder de Dios para la salvaci\u00f3n&#8221; (Romanos 1:16).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Jes\u00fas describi\u00f3 el infierno de manera tan aterradora, horrible, terriblemente inimaginable que desaf\u00eda audazmente a todos los hombres a hacer cualquier sacrificio necesario para escapar de sus horrores (Mateo 5:29\u201330; 6:19\u201325, 33; 8:18\u201321; 10:28, 37\u201338; 13:44\u201345; 16:24\u201326; 19:21\u201322; et al.). Seguramente, este es el curso de la sabidur\u00eda. Si el infierno eterno existe como lo ense\u00f1a la Biblia, \u00a1la doctrina del aniquilacionismo es absolutamente falsa!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Notas Finales<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">[1]Todas las citas son tomadas de la versi\u00f3n Reina-Valera 1960 salvo se indique lo contrario<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>2\u00a0<\/sup>Partes de este cap\u00edtulo se publicaron originalmente en forma similar en \u201cLas Iglesias de Cristo te saludan en su deseo que no vaya al infierno,\u201d <em>The Churches of Christ Salute You<\/em>, ed. Gary Colley (Austin, TX: Southwest Church of Christ, 1997), pp. 354-71.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">3 Jon E. Braun, <em>Whatever Happened to Hell?<\/em> (Nashville, TN: Thomas Nelson Pub., 1979), pp. 35\u201336<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">4 John A.T. Robinson, \u201cUniversalism\u2014Is It Heretical?\u201d <em>Scottish Journal of Theology <\/em>(June 1949), p. 155.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">5 Robinson, <em>But I Can\u2018t Believe That <\/em>(New York, NY: The New American Library, 1967), p. 69.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">6 Emil Brunner, <em>Eternal Hope<\/em> (Philadelphia, PA: Westminster Press, 1954), p. 182.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">7 Jackie M. Stearsman, \u201cIs Eternal Punishment Justified?\u201d <em>Whatever Happened to Heaven and Hell?\u00a0 <\/em>Ed. Terry M. Hightower (San Antonio, TX: Shenandoah Church of Christ, 1993), p. 75.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>8\u00a0<\/sup>Ver cap\u00edtulo de Gary W. Summers sobre \u201cNew Ageism\u201d en este libro.<sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/sup><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>9\u00a0<\/sup>Johanna Michaelsen, <em>Like Lambs to the Slaughter<\/em> (Eugene, OR: Harvest House Pub., 1989), p. 298.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>10\u00a0<\/sup>Wayne Jackson, \u201cDenial of Eternal Punishment,\u201d <em>The Spiritual Sword <\/em>(April 1997), p. 35.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>11<\/sup>Earl I. West, <em>The Search for the Ancient Order<\/em> (Nashville, TN: Gospel Advocate Co., 1949), 1:264<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>12\u00a0<\/sup>Edward William Fudge, <em>The Fire that Consumes<\/em> (Houston, TX: Providential Press, 1982).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>13\u00a0<\/sup>Gary Workman, \u201cThe Judgment of God Against Sinners Will Be Unending Conscious Torment <\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Rather than Eternal Extinction\u201d <em>Studies in the Revelation<\/em>, ed. Dub McClish (Denton, TX: Valid Pub., Inc., 1984), pp. 492\u2013508).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>14\u00a0<\/sup>Para un buen resumen de los argumentos b\u00e1sicos de Fudge en sus propias palabras, ver este cap\u00edtulo en <em>Studies in the Revelation<\/em>, ed. Dub McClish (Denton, TX\u201d Valid Pub., Inc., 1984), pp.475\u201391).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>15\u00a0<\/sup>Robert Morey, <em>Death and the Afterlife<\/em> (Minneapolis, MN: Bethany House, 1984).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>16<\/sup> Wayne Jackson, \u201cChanging Attitudes Toward Hell,\u201d Whatever<em> Happened to Heaven and Hell? <\/em>ed. Terry M. Hightower (San Antonio, TX: Shenandoah Church of Christ, 1993), p. 64.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>17<\/sup>John Gerstner, <em>Repent or Perish\u00a0 <\/em>(Soli Deo Gloria Pub., 1990).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>18<\/sup> Wayne Jackson, \u201cDebate Challenge Withdrawn,\u201d <em>Christian Courier <\/em>(December 1987), p. 31<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>19<\/sup> Jackson, \u201cChanging Attitudes\u2026,\u201d pp. 65\u201366.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>20<\/sup> John Clayton, <em>Does God Exist? <\/em>(September\/October 1990), p. 20, citado por Wayne Jackson, \u201cDenial of Eternal Punishment,\u201d <em>The Spiritual Sword<\/em>(April 1997), p. 35.<\/span><\/p>\n<p><sup><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif;\">21\u00a0<\/span><\/sup><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Robert L. Whitelaw, ed., <em>Resurrection\/The Witness<\/em> (January\u2013April 1997), p.2. Esta cita procede de la declaraci\u00f3n del objetivo editorial de este peri\u00f3dico, en la contraportada de la cual se anuncia el libro de Edward Fudge.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>22<\/sup> W.E. Vine, <em>an Expository Dictionary of New Testament Words <\/em>(Westwood, NJ: Fleming H. Revell Co., 1966), 1:302.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>23<\/sup> J.W. McGarvey, <em>The New Testament Commentary on Matthew and Mark <\/em>(Des Moines, IA: Eugene S. Smith reprint, n.d.), p. 93.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>24<\/sup> Joseph Henry Thayer, <em>A Greek-English Lexicon of the New Testament <\/em>(New York, NY: American Book Co. reprint, n.d.), p. 36.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>25<\/sup> Morey, p. 90.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>26<\/sup> Thomas B. Warren, <em>Immortality\u2014All of Us Will Be Somewhere Forever <\/em>(Moore, OK: National Christian Press, 1992), p. 32.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>27<\/sup> A.T. Robertson, <em>Word Pictures in the New Testament <\/em>(New York, NY: Harper and Brothers Pub., 1930). 1:346.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>28<\/sup> Thayer, p. 580.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>29<\/sup> McGarvey, p. 322.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>30<\/sup> Warren, p. 48.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>31\u00a0<\/sup>M.B. Riddle and Philip Schaff, <em>The Gospel According to Matthew <\/em>(New York, NY: Charles Scribner\u2019s Sons, 1879), p. 207.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>32<\/sup> El relato del hombre rico atormentado describe el estado de los esp\u00edritus en el reino intermedio del Hades (cf. II Pedro 2:4; Judas 6), en lugar de en las moradas finales y eternas de las almas de los hombres. No obstante, los respectivos estados, el de L\u00e1zaro (en consuelo) y el del hombre rico (en tormento, en angustia en llamas) prefiguran los respectivos destinos finales eternos (Cielo e Infierno) de cada uno, y representativamente, de todos despu\u00e9s del Juicio. En forma incidental, este relato, es la m\u00e1s fuerte evidencia de que cada persona\u2014ya sea buena o mala\u2014posee un alma inmortal que incluso no duerme (en inconsciencia, seg\u00fan el dogma adventista), mucho menos muere, cuando el cuerpo muere.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>33<\/sup>R.V.G. Tasker, <em>Tyndale New Testament Commentaries<\/em>\u2014Matthew (Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Pub. Co., 1961), p. 240, and Fudge, p. 49.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>34<\/sup> Vine, 2:43<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>35 <\/sup>Walter Bauer, <em>A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature<\/em>, trans. by William F. Arndt, F. Wilbur Gingrich (Chicago, IL: University of Chicago Press, 1957), p. 28.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>36<\/sup> Gerhard Kittel, ed., <em>Theological Dictionary of the New Testament<\/em>, trans. Geoffrey. W. Bromiley (Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Pub. Co., 1981). 1:209.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>37<\/sup> Workman, p. 504.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>38<\/sup> Vine, 1:276<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><sup>39<\/sup> Braun, pp., 146, 163.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">[<strong>Nota:<\/strong> Escrib\u00ed este MS para y presentar un resumen de \u00e9l oralmente en las Conferencias Power, organizadas por la iglesia de Cristo en Southaven, MS del 9 al 14 de agosto de 1997. Fue publicado en el libro de las conferencias, &#8220;Ismos&#8221; peligrosos. ed. B.J. Clarke (Southaven, MS: Southaven Church of Christ, 1997)].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Reconocimiento: <\/strong>Tomado de<em>TheScripturecache.com<\/em>, propiedad y administrado por Dub McClish.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Traducido por<\/strong>: Jaime Hernandez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><a href=\"applewebdata:\/\/1BB5A5F7-AB6D-4C42-B7BC-695C47E99867#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><a href=\"applewebdata:\/\/1BB5A5F7-AB6D-4C42-B7BC-695C47E99867#_ednref2\" name=\"_edn2\"><\/a>\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Views: 47[Nota: esta MS esta disponible en letra mas grandee en nuestra pagina de Espanol.] Introducci\u00f3n No se puede tratar la doctrina del aniquilacionismo sin hablar de la doctrina b\u00edblica del infierno. La Biblia describe el infierno como un lugar donde los que mueren en&#8230;<\/p>\n<div class=\"easywp-readmore\"><a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=10076\">Continue Reading&#8230;<span class=\"easywp-sr-only\">  Aniquilacionismo\u2014Una refutaci\u00f3n<\/span><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10076","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","wpcat-1-id"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10076"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10076\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20508,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10076\/revisions\/20508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}