{"id":23700,"date":"2024-07-11T15:42:31","date_gmt":"2024-07-11T15:42:31","guid":{"rendered":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23700"},"modified":"2024-07-11T15:59:55","modified_gmt":"2024-07-11T15:59:55","slug":"por-que-era-necesario-el-plan-de-salvacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23700","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 era necesario el plan de salvaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Views: 9<\/p><p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 14pt;\">[<strong>Nota: <\/strong>esta MS esta disponible en letra mas grandee en nuestra pagina de Espanol.]<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La Biblia es un libro sobre el pecado y un Salvador. Pablo anunci\u00f3 maravillosas noticias a este respecto:<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Ahora, pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Esp\u00edritu. Porque la ley del Esp\u00edritu de vida en Cristo Jes\u00fas me ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:1-2).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Esta gran declaraci\u00f3n inmediatamente llama la atenci\u00f3n sobre la necesidad que tiene la humanidad de un medio por el cual pueda salvarse de \u201cla ley del pecado y de la muerte\u201d y sobre el hecho de que tal plan est\u00e1 disponible y se puede usar. La necesidad de salvaci\u00f3n implica un grave peligro y una causa para ello. La causa de esta p\u00e9rdida irreparable es la transgresi\u00f3n de la ley de Dios: el pecado: \u201cTodo aquel que comete pecado, infringe tambi\u00e9n la ley; pues el pecado es infracci\u00f3n de la ley\u201d (1 Juan 3:4). El peligro es la p\u00e9rdida del alma en la separaci\u00f3n eterna de Dios en el infierno: la muerte en el sentido \u00faltimo.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>C\u00f3mo empez\u00f3 todo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Pero, \u00bfexactamente cu\u00e1ndo qued\u00f3 el hombre sujeto a esta terrible \u201cley del pecado y de la muerte\u201d, y c\u00f3mo ocurri\u00f3 esta triste situaci\u00f3n? Preguntar cu\u00e1ndo entr\u00f3 el pecado en el mundo es preguntar cu\u00e1ndo un ser humano viol\u00f3 por primera vez una ley de Dios. Esta pregunta nos remonta casi a la creaci\u00f3n de la humanidad; a G\u00e9nesis 3 para ser exactos.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Dios nunca ha dejado a los hombres sin ley en ninguna \u00e9poca. Aquellos que ense\u00f1an que la gracia de esta era del Evangelio excluye la responsabilidad ante toda ley divina se equivocan atrozmente, incluso fatalmente. Semejante ense\u00f1anza es, en primer lugar, una herej\u00eda y, en segundo lugar, es ultraabsurda. Si la gracia excluye la ley, excluye tambi\u00e9n la gracia misma, o al menos la necesidad de ella. Como ya se se\u00f1al\u00f3, el pecado es la transgresi\u00f3n de la ley de Dios, \u201c&#8230;pero donde no hay ley, tampoco hay transgresi\u00f3n\u201d (Romanos 4:15). De esta manera, si los hombres no est\u00e1n bajo la ley, no pueden pecar; Y no hay necesidad de gracia. La gracia implica pecado y el pecado implica ley. Por lo tanto, los defensores de <em>s\u00f3lo gracia<\/em> se involucran en una tonta contradicci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Dios le dio a Ad\u00e1n leyes para que las obedeciera cuando lo cre\u00f3, las dos primeras de las cuales est\u00e1n registradas en G\u00e9nesis 2:<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Tom\u00f3, pues, Jehov\u00e1 Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Ed\u00e9n, para que lo labrara y lo guardase. Y mand\u00f3 Jehov\u00e1 Dios al hombre, diciendo: De todo \u00e1rbol del huerto podr\u00e1s comer; mas del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal no comer\u00e1s; porque el d\u00eda que de \u00e9l comieres, ciertamente morir\u00e1s (vv. 15-17).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Dios primero emiti\u00f3 una directiva positiva. Ad\u00e1n deb\u00eda cuidar el para\u00edso del Ed\u00e9n en el que lo puso. Si fall\u00f3 en este sentido no se nos dice. Dios tambi\u00e9n emiti\u00f3 una prohibici\u00f3n expl\u00edcita, con una pena adjunta por su violaci\u00f3n. Ad\u00e1n no deb\u00eda comer \u201cdel \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal\u201d bajo pena de muerte si lo hac\u00eda. Aqu\u00ed, en los albores de la existencia humana, Dios reiter\u00f3 Su \u201cley del pecado y de la muerte\u201d: <strong>Si pecas, debes morir<\/strong>. Pablo hizo eco de esta ley en el Nuevo Testamento: \u201cPorque la paga del pecado es muerte\u201d (Romanos 6:23a). Primero Eva, y luego Ad\u00e1n, transgredieron esta ley de Dios. No hay palabras m\u00e1s tristes o m\u00e1s trascendentales en los miles de millones de libros del mundo que estas, que describen el comportamiento de la primera mujer y el primer hombre: \u201c<strong>y tom\u00f3 de su fruto, y comi\u00f3; y dio tambi\u00e9n a su marido, el cual comi\u00f3 as\u00ed como ella<\/strong> (G\u00e9nesis 3:6, \u00e9nfasis DM).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La muerte implica separaci\u00f3n. Jehov\u00e1 les hab\u00eda advertido que morir\u00edan si com\u00edan el fruto prohibido. Esta sentencia de muerte implic\u00f3 la muerte f\u00edsica, cuya tiran\u00eda sobre la humanidad comenz\u00f3 en este incidente: \u201cPor tanto, como el pecado entr\u00f3 en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, as\u00ed la muerte pas\u00f3 a todos los hombres, por cuanto todos pecaron\u201d (Romanos 5:12). Desde aquel primer d\u00eda del primer pecado hasta el D\u00eda Postrero cuando el pecado cesar\u00e1 para siempre, la muerte f\u00edsica ser\u00e1 la suerte com\u00fan de todos, sean peque\u00f1os o grandes: \u201cEst\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez\u2026\u201d (Hebreos 9:27a). Enoc y El\u00edas han sido las \u00fanicas excepciones a esta parte de la oraci\u00f3n. Las \u00fanicas excepciones futuras ser\u00e1n aquellos que est\u00e9n vivos cuando el Se\u00f1or regrese (1 Tesalonicenses 4:17).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El que los hombres murieran f\u00edsicamente como castigo por el pecado era s\u00f3lo la parte menor de la sentencia de muerte. El elemento mucho m\u00e1s doloroso fue su implicaci\u00f3n espiritual: la separaci\u00f3n de la comuni\u00f3n con Dios, tanto en el tiempo como por la eternidad. En el momento en que comieron el fruto prohibido, nuestros padres de origen pecaron, y en el momento en que pecaron, perdieron su bendita comuni\u00f3n con su Creador: murieron espiritualmente, incluso cuando comenzaron a morir f\u00edsicamente. Desde ese primer pecado en el Ed\u00e9n hasta ahora, el pecado siempre ha sido la cu\u00f1a que separa a los hombres de Dios (Isa\u00edas 59:1-2, et al.).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Los pecados de Ad\u00e1n y Eva <strong>les acarrearon la muerte<\/strong>, pero, como suele ocurrir, esos pecados provocaron consecuencias horrendas y de gran alcance <strong>m\u00e1s all\u00e1 del momento<\/strong> de sus propias transgresiones. Mientras que a trav\u00e9s de estos dos el pecado invadi\u00f3 la tierra (y todos sufrimos la muerte f\u00edsica por esta raz\u00f3n [Romanos 5:12]), sus miles de millones de descendientes <strong>no sufren la culpa y su condenaci\u00f3n espiritual debido a lo que ellos hicieron<\/strong>. Uno se hace pecador s\u00f3lo cuando <strong>\u00e9l<\/strong> o <strong>ella<\/strong> pecan, no debido a que <strong>sus padres<\/strong> pecaron (Ezequiel 18:20, et al.).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">El grave problema, aparentemente irresoluto, que ahora enfrenta la humanidad se vio acentuado por este primer pecado. Estaba en una horrible situaci\u00f3n espiritual. Deb\u00eda guardar impecablemente la ley de Dios para escapar de la muerte: \u201cMaldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas\u201d (G\u00e1latas 3:10b). Sin embargo, le result\u00f3 imposible hacerlo: \u201cpor cuanto todos pecaron, y est\u00e1n destituidos de la gloria de Dios\u201d (Romanos 3:23). Si no se pod\u00eda encontrar un respiro a las exigencias de una observancia impecable de la ley, toda la raza humana estaba condenada a la separaci\u00f3n eterna de su Creador.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Justicia moderada con misericordia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La justicia intachable de Dios exigi\u00f3 la condenaci\u00f3n del hombre a causa de su desobediencia. El Creador hab\u00eda demostrado Su incomparable poder, sabidur\u00eda y conocimiento al crear el mundo y todos los seres vivientes con su palabra. Demostr\u00f3 su justicia y santidad al condenar al hombre por su pecado. El Dios poderoso y justo ahora se mostrar\u00eda como una Deidad misericordiosa en Su maldici\u00f3n ed\u00e9nica sobre la serpiente sat\u00e1nica: \u201cY pondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; \u00e9sta te herir\u00e1 en la cabeza, y t\u00fa le herir\u00e1s en el calca\u00f1ar\u201d (G\u00e9nesis 3:15).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Esta maldici\u00f3n prof\u00e9tica puede incluir una referencia a la guerra constante que el diablo y sus \u00e1ngeles libran contra la humanidad en general. Sin embargo, m\u00e1s particularmente, su semilla se reduce inmediatamente a un solo \u201c\u00e9l\u201d y \u201csuya\u201d que involucrar\u00eda al mismo Satan\u00e1s en una lucha de vida o muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Dios anunci\u00f3 el resultado de la contienda: la \u201csimiente de la mujer\u201d asestar\u00eda un golpe mortal a la cabeza de Satan\u00e1s, mientras que Satan\u00e1s infligir\u00eda una herida relativamente insignificante en el tal\u00f3n de la Simiente de la mujer. Esta declaraci\u00f3n arroj\u00f3 un rayo de luz y esperanza, por d\u00e9bil que fuera, sobre un mundo ahora oscuro y maldecido por el pecado. El rayo de esta luz se hace cada vez m\u00e1s amplio y brillante a medida que uno avanza a trav\u00e9s del registro del Antiguo Testamento.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Vemos el tema de la \u201csimiente prometida\u201d en la promesa de Dios a Abraham (G\u00e9nesis 22:18) y m\u00e1s tarde a David (2 Samuel 7:12-14a; cf. Salmo 89:3-4, 29, 36). Numerosos pasajes del Nuevo Testamento identifican estas promesas \u201csemillas\u201d con Jes\u00fas de Nazaret, declarando su cumplimiento en \u00c9l (Lucas 1:32-33; Hechos 2:29-36; G\u00e1latas 3:16; Hebreos 1:5; et al.)<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Entonces, no es de extra\u00f1ar que la \u00faltima parte de la maldici\u00f3n de Jehov\u00e1 sobre la serpiente haya sido acreditada durante siglos como la primera profec\u00eda mesi\u00e1nica. Este punto de vista ha sido sostenido durante tanto tiempo y tan ampliamente que se le ha dado el nombre de <em>protevangelium<\/em>: \u201cel primer evangelio\u201d. N\u00f3tese la expresi\u00f3n, la simiente de la mujer. Consistentemente, en la discusi\u00f3n sobre la procreaci\u00f3n, la simiente se atribuye al hombre m\u00e1s que a la mujer. Ha habido un caso excepcional en el que una mujer dio a luz un hijo sin la semilla de un hombre \u2013 el nacimiento de Jes\u00fas de Nazaret, \u201c\u2026que era del linaje de David seg\u00fan la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder\u2026\u201d (Romanos 1:3-4; cf. Mateo 1:20-21; Lucas 1:30-31, 34-35).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>La necesidad del hombre y la provisi\u00f3n de Dios<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Por fin, \u201ccuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envi\u00f3 a su Hijo, nacido de mujer \u2026 a fin de que recibi\u00e9semos la adopci\u00f3n de hijos\u201d (G\u00e1latas 4:4-5). Con su venida:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u201cAquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, ven\u00eda a este mundo\u201d (Juan 1:9).<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Lleg\u00f3 \u201cel Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u201d (v. 29).<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u201cLas tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra\u201d (1 Juan 2:8).<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">\u00c9l \u201cquit\u00f3 la muerte y sac\u00f3 a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio\u201d (2 Timoteo 1:10).<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Vino con la misi\u00f3n de \u201cbuscar y a salvar lo que se hab\u00eda perdido\u201d (Lucas 19:10) desde el Ed\u00e9n hasta las puertas de la eternidad (G\u00e1latas 4:4b; Hebreos 9:15).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Satan\u00e1s hab\u00eda introducido la muerte, la enfermedad y la destrucci\u00f3n en el mundo y hab\u00eda destrozado la inocencia del hombre y su comuni\u00f3n con Dios. Lo que se perdi\u00f3 en Ad\u00e1n ahora se puede recuperar en Cristo:<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">As\u00ed que, como por la transgresi\u00f3n de uno vino la condenaci\u00f3n a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificaci\u00f3n de vida. Porque as\u00ed como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, as\u00ed tambi\u00e9n por la obediencia de uno, los muchos ser\u00e1n constituidos justos (Romanos 5:18-19).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Aunque parec\u00eda que el Archiadversario hab\u00eda prevalecido sobre la Simiente de la mujer en el Calvario, la muerte de Cristo, por m\u00e1s horrible que fuera, en comparaci\u00f3n no fue m\u00e1s que una \u201cmagulladura en el tal\u00f3n\u201d. No hab\u00eda un agente redentor adecuado para el pecado y los pecadores antes de que \u00c9l ofreciera Su sangre sin pecado: \u201csin derramamiento de sangre no se hace remisi\u00f3n\u2026\u201d, pero era imposible que \u201cla sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos no puede quitar los pecados\u201d (Hebreos 9:22; 10:4). Entonces, en la iron\u00eda de todas las iron\u00edas, fue la muerte del Se\u00f1or, en la que se derram\u00f3 Su sangre sacrificial sin pecado, lo que le dio poder sobre Satan\u00e1s y el pecado:<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">As\u00ed que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, \u00e9l tambi\u00e9n particip\u00f3 de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que ten\u00eda el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre (Hebreos 2:14-15).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Cuando Cristo rompi\u00f3 los barrotes de la muerte, asest\u00f3 el golpe final y mortal a la cabeza de Satan\u00e1s, del cual nunca podr\u00e1 recuperarse. La resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or fue la certificaci\u00f3n de Su triunfo, ya que \u201cfue declarado Hijo de Dios con poder\u201d (Romanos 1:4). Por confusa que parezca aisladamente, la declaraci\u00f3n de Dios a Satan\u00e1s en G\u00e9nesis 3:15 es lo suficientemente clara como para que veamos en ella la gloriosa promesa de victoria sobre el pecado y la muerte y de reconciliaci\u00f3n con Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">Eso que el hombre necesitaba tan desesperadamente: un plan de salvaci\u00f3n, Dios, a trav\u00e9s de su Hijo, lo ha proporcionado. Los simples mortales s\u00f3lo pueden maravillarse de su Creador, quien habr\u00eda sido completamente justo al destruir a nuestros padres en el principio, pero que atenu\u00f3 su ira por el pecado de ellos con misericordia. Un tema de asombro a\u00fan mayor es que Dios y Su Hijo estar\u00edan dispuestos a hacer un sacrificio tan trascendental para poder extender gracia y redimir a la humanidad desesperada y desvalida: \u201cMas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros\u201d (Romanos 5:8). S\u00f3lo de esta manera podr\u00eda seguir siendo \u201cjusto, y el que justifica al que es de la fe de Jes\u00fas\u201d (Romanos 3:26). G\u00e9nesis 3:15 anuncia el primer indicio de este asombroso misterio que ahora ha sido completamente revelado en el Evangelio.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">La salvaci\u00f3n que Cristo hizo posible a trav\u00e9s de Su cruz no es incondicional. Hay algunas cosas que los hombres <strong>deben hacer<\/strong> para ser perdonados de sus pecados y reconciliados con Dios: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me llam\u00e1is, Se\u00f1or, Se\u00f1or, y <strong>no hac\u00e9is<\/strong> lo que yo digo?\u201d (Lucas 6:46). Si bien la gracia y la salvaci\u00f3n est\u00e1n universalmente <strong>disponibles<\/strong>, no son universalmente <strong>otorgadas<\/strong>: \u201c<strong>No<\/strong> todo el que me dice: Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino <strong>el que hace la voluntad de mi Padre<\/strong> que est\u00e1 en los cielos.\u201d (Mateo 7:21, \u00e9nfasis DM). No hay ocupaci\u00f3n m\u00e1s esencial para cualquier ser humano que aprender y obedecer el plan de salvaci\u00f3n del Se\u00f1or tal como se establece en los acontecimientos del d\u00eda de Pentecost\u00e9s (Hechos 2:37-41, 47).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\">[<strong>Nota:<\/strong> Escrib\u00ed este manuscrito para mi columna \u201cPerspectiva Editorial\u201d y se public\u00f3 en la edici\u00f3n de noviembre de 2003 de <em>THE GOSPEL JOURNAL<\/em>, una publicaci\u00f3n mensual de 36 p\u00e1ginas de la cual yo era editor en ese momento.]<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Atribuci\u00f3n:<\/strong> Tomado de <em>TheScripturecache.com;<\/em> Dub McClish, propietario y administrador<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><span style=\"font-family: 'book antiqua', palatino, serif; font-size: 12pt;\"><strong>Traducido<\/strong> por: Jaime Hernandez<\/span>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Views: 9[Nota: esta MS esta disponible en letra mas grandee en nuestra pagina de Espanol.] Introducci\u00f3n La Biblia es un libro sobre el pecado y un Salvador. Pablo anunci\u00f3 maravillosas noticias a este respecto: Ahora, pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo&#8230;<\/p>\n<div class=\"easywp-readmore\"><a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23700\">Continue Reading&#8230;<span class=\"easywp-sr-only\">  Por qu\u00e9 era necesario el plan de salvaci\u00f3n<\/span><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","wpcat-1-id"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23700"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23710,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23700\/revisions\/23710"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}