{"id":23929,"date":"2025-05-23T21:34:40","date_gmt":"2025-05-23T21:34:40","guid":{"rendered":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23929"},"modified":"2025-05-23T21:34:40","modified_gmt":"2025-05-23T21:34:40","slug":"algunas-reflexiones-sobre-los-buenos-modales-en-la-adoracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23929","title":{"rendered":"Algunas reflexiones sobre \u201clos buenos modales\u201d en la adoraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Views: 10<\/p><p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La adoraci\u00f3n aceptable debe estar centrada en Dios, no en el hombre. Por no entender o recordar este hecho, muchos est\u00e1n introduciendo pr\u00e1cticas extra\u00f1as en las reuniones de adoraci\u00f3n porque estas cosas les agradan, les emocionan y les hacen sentir bien. Sin embargo, algunos que nunca considerar\u00edan introducir pr\u00e1cticas extra\u00f1as de adoraci\u00f3n se comportan en las reuniones de adoraci\u00f3n de una manera que indica su falta de atenci\u00f3n hacia Dios. Es a este \u00faltimo grupo al que tengo en mente en los comentarios que siguen.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es incuestionable que cuando nos reunimos para adorar, debemos hacer todo lo posible para expresar con reverencia a Dios y a Su Hijo la alabanza, el honor, la devoci\u00f3n y la exaltaci\u00f3n que merecen. Si entramos en la adoraci\u00f3n con corazones sinceros y genuinos, ese comportamiento ser\u00e1 nuestro objetivo. El Se\u00f1or ense\u00f1a que los verdaderos adoradores \u201cadoran en esp\u00edritu y en verdad\u201d (Juan 4:23-24). La parte \u201cesp\u00edritu\u201d de Su declaraci\u00f3n es una referencia a nuestra devoci\u00f3n de todo coraz\u00f3n, como se describi\u00f3 anteriormente. Por lo tanto, debemos esforzarnos por comportarnos de manera que no interrumpamos la meditaci\u00f3n y concentraci\u00f3n (nuestra o de los dem\u00e1s) de quienes participan en la adoraci\u00f3n, el prop\u00f3sito para el cual nos hemos reunido.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Incluso en congregaciones peque\u00f1as, es probable que haya algunas distracciones inevitables (beb\u00e9s que lloran, enfermedades repentinas, etc.). Cuanto m\u00e1s grande sea la asamblea, mayor ser\u00e1 la probabilidad de que ocurran tales situaciones. Sin embargo, mi preocupaci\u00f3n no son las conductas inevitables, sino las que se pueden evitar. Muchas de ellas se reconocer\u00e1n y eliminar\u00e1n si empleamos el sentido com\u00fan y los buenos modales o buena educaci\u00f3n. Estoy convencido de que muchos hermanos participan en algunas de las actividades que se analizan a continuaci\u00f3n, sin intenci\u00f3n de distraer o incluso sin darse cuenta de que lo est\u00e1n haciendo. Sin embargo, la distracci\u00f3n, aunque no intencional, no es menos real.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Algunos pueden preguntarse sobre mis certificaciones o diplomas como experto en \u201clos buenos modales en la iglesia\u201d. Solo tengo uno: prediqu\u00e9 casi todos los domingos del Se\u00f1or durante m\u00e1s de cinco d\u00e9cadas. Los que no han estado ante multitudes de manera constante se sorprender\u00edan de lo que los predicadores observan mientras est\u00e1n de pie en el p\u00falpito. Las listas de tales cosas hechas por otros pueden ser un poco diferentes a la m\u00eda, pero a continuaci\u00f3n se encuentra mi lista de comportamiento indecoroso que he visto durante el culto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Hablar, hablar, hablar<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aunque reconozco que puede haber una justificaci\u00f3n ocasional para que uno haga un breve comentario al adorador que est\u00e1 a su lado, pero no para hacerlo varias veces durante un per\u00edodo de adoraci\u00f3n, o para mantener una conversaci\u00f3n prolongada durante el serm\u00f3n, el canto o cualquier otra parte de la asamblea. A veces los j\u00f3venes son conocidos por hacerlo. Sin embargo, he observado a muchos adultos que tambi\u00e9n tienen este h\u00e1bito distractor. Aquellos que parecen obligados a hablar durante el culto se distraen a s\u00ed mismos, a la persona o personas con las que hablan y a varias personas que est\u00e1n sentadas a su alrededor.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si deben hablar, deben moverse a la \u00faltima fila donde al menos no habr\u00e1 nadie detr\u00e1s de ellos que se distraiga. No, no estoy sugiriendo seriamente que m\u00e1s personas se sienten en la \u00faltima fila (\u00a1demasiados lo hacen ya!), como el lector ver\u00e1 pronto. El verdadero remedio es dejar de hablar durante la adoraci\u00f3n. Una forma m\u00e1s efectiva (y menos distractora) de intercambiar preguntas o comentarios necesarios relacionados con el serm\u00f3n, los anuncios, los himnos, etc., es escribirlo y pas\u00e1rselo al que est\u00e1 a lado suyo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Caminar, caminar, caminar<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cada vez que una persona se levanta durante la adoraci\u00f3n, se produce una distracci\u00f3n para los que est\u00e1n sentados cerca (especialmente si es necesario pasar entre la gente para llegar al pasillo). Es cierto que a veces surgen circunstancias que obligan a levantarse durante la adoraci\u00f3n o al llegar tarde. Una madre con uno o m\u00e1s peque\u00f1os rara vez pasa una hora de adoraci\u00f3n sin tener que sacar a su beb\u00e9. Sin embargo, estoy convencido de que la mayor parte del tr\u00e1fico durante la adoraci\u00f3n es evitable e innecesario. Los ni\u00f1os (al igual que los adultos) necesitan que se les \u201casee\u201d entre el tiempo de la clase b\u00edblica y la adoraci\u00f3n. Es raro que un adulto o un ni\u00f1o tenga que dejar la adoraci\u00f3n y, ciertamente, no hay excusa para que lo hagan dos, tres o incluso cuatro veces en una reuni\u00f3n de sesenta a setenta y cinco minutos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pueden surgir circunstancias que hagan que cualquiera de nosotros llegue tarde de vez en cuando, pero algunos lo hacen con frecuencia o incluso habitualmente. Otros tambi\u00e9n tienen por costumbre irse temprano, durante el himno de invitaci\u00f3n. En algunas congregaciones, si alguien quisiera responder a la invitaci\u00f3n, tendr\u00eda dificultades para esquivar el tr\u00e1fico que sale en su camino hacia el frente. Si uno llega tarde y el serm\u00f3n no est\u00e1 en curso, esperar un tiempo ser\u00eda conveniente entre himnos o hasta despu\u00e9s de que haya terminado una oraci\u00f3n para encontrar su asiento, esto causar\u00e1 una distracci\u00f3n m\u00ednima, en lugar de simplemente \u201centrar a la fuerza\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>\u201cDe manera digna\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El comportamiento de algunos durante la Cena del Se\u00f1or es poco menos que asombroso, considerando la solemnidad de la ocasi\u00f3n y las claras palabras de advertencia sobre no trivializarla (1 Corintios 11:26-29). Me cuesta creer que algunos recuerden mucho el sufrimiento de nuestro Se\u00f1or cuando los veo comenzar a hablar, incluso jovialmente, con el que est\u00e1 sentado a su lado inmediatamente despu\u00e9s de que les sirvieron el pan o el fruto de la vid. En una ocasi\u00f3n, vi a la madre de un ni\u00f1o de tres a\u00f1os agachada para recoger los juguetes de su hijo del suelo mientras pasaban el pan. El que estaba a su lado tuvo que avisarle de la llegada del plato del pan, momento en el que se enderez\u00f3, se llev\u00f3 una porci\u00f3n del pan a la boca y luego r\u00e1pidamente reanud\u00f3 su tarea de recoger los juguetes. Seguramente, tales actividades no califican como participar de manera \u201cdigna\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sugiero una de las siguientes pr\u00e1cticas para ayudarnos a mantener nuestra mente donde debe estar mientras observamos esta cena sagrada:<\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Abra su Biblia en uno de los relatos de los juicios y la crucifixi\u00f3n del Se\u00f1or y l\u00e9alo (Mateo 26-27; Marcos 14-15; Lucas 22-23; Juan 18-19). O lea alg\u00fan otro pasaje apropiado (por ejemplo, Isa\u00edas 53; 1 Corintios 11:23-29; Hebreos 7:26-28; 9:11-28; et al.).<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Busque algunos de los grandes himnos y c\u00e1nticos espirituales que conmemoran la muerte del Se\u00f1or, y lea y medite sobre sus palabras (por ejemplo, \u201cEn el Monte Calvario\u201d, \u201cMi vida di por ti\u201d, \u201cSolo de Jes\u00fas la sangre\u201d, \u201c\u00c9l me am\u00f3 tanto\u201d, \u201cLa cena del Se\u00f1or\u201d, etc.).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>El club de los que se sientan atr\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si alguien alguna vez inventa un auditorio para la iglesia sin bancas traseras, atraer\u00e1 el agudo inter\u00e9s de varios cientos de predicadores y ancianos. (El sonado dise\u00f1o, en el que las bancas montadas sobre rieles, podr\u00edan moverse de atr\u00e1s hacia adelante con solo presionar un bot\u00f3n cuando la banca trasera estuviera ocupada, nunca se materializ\u00f3). Por lo general, las bancas y los himnarios que menos se desgastan son los que est\u00e1n cerca del frente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las bancas traseras parecen tener una atracci\u00f3n casi magn\u00e9tica para algunas personas. Algunos, cuando entran, parecen no poder pasar de la segunda o tercera banca de atr\u00e1s. Ir\u00f3nicamente, la mayor\u00eda de estos mismos hermanos quieren estar al frente y en el centro cuando asisten al teatro, a un concierto o a un evento deportivo. (\u00bfEst\u00e1n diciendo con eso que quieren estar lo m\u00e1s lejos posible de \u201cla acci\u00f3n\u201d cuando vienen a adorar a Dios?)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aquellos con problemas de salud, los que llegan tarde y las madres con beb\u00e9s peque\u00f1os realmente necesitan sentarse cerca del fondo. Sin embargo, en algunos casos casi tendr\u00edan que luchar contra los del \u201cclub de los que se sientan atr\u00e1s\u201d para poder hacerlo. Todo el aliento, la adulaci\u00f3n y casi la s\u00faplica de los ancianos y predicadores a los del \u201cclub de los que se sientan atr\u00e1s\u201d parecen ser esfuerzos in\u00fatiles. Como el \u00e1rbol plantado junto al agua, no se puede mover. No parecen darse cuenta de que su presencia m\u00e1s cerca del frente minimizar\u00eda las distracciones y as\u00ed les permitir\u00eda escuchar mejor y concentrarse en el mensaje presentado, contribuir m\u00e1s al canto, alentar al predicador y\/o a los ancianos, y trabajar para lograr una comuni\u00f3n m\u00e1s estrecha con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Voltear y ver fijamente<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aparentemente, algunas personas se escaparon de la clase de buenos modales, o tal vez se les ense\u00f1\u00f3, pero olvidaron. Es de mala educaci\u00f3n \u201cvoltear y ver fijamente\u201d \u2013 darse vuelta y mirar cada vez que uno escucha un ruido detr\u00e1s de uno (por ejemplo, un beb\u00e9 llorando). Algunos parecen tener cuellos giratorios como los de los b\u00fahos. Se dan vuelta y miran boquiabiertos, incluso cuando no hay una raz\u00f3n obvia para hacerlo, y pueden hacerlo varias veces en la misma reuni\u00f3n. Esta conducta es una se\u00f1al segura de falta de atenci\u00f3n a la adoraci\u00f3n de Dios, incluso si no fuera de mala educaci\u00f3n. Esta conducta es inapropiada en una reuni\u00f3n secular y m\u00e1s a\u00fan en una asamblea de adoradores.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Voltear a ver fijamente a los dem\u00e1s es especialmente de mal gusto cuando el curioso se da vuelta y mira fijamente a una madre joven que est\u00e1 tratando de calmar a su beb\u00e9. Ella se siente ya bastante mal sin que algunos mirones la miran fijamente y llaman m\u00e1s la atenci\u00f3n sobre su situaci\u00f3n (como si sus miradas fueran a calmar al beb\u00e9). Algunos deben esforzarse mucho m\u00e1s para resistir la tentaci\u00f3n de darse vuelta y ver fijamente, o incluso el solo darse vuelta. La regla tanto para adultos como para ni\u00f1os durante la adoraci\u00f3n deber\u00eda ser \u201cver hacia adelante\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Besuquearse<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para los que no est\u00e1n informados, besuquearse es un t\u00e9rmino coloquial que se utiliza para referirse a expresiones externas de afecto que suelen (y es mejor) reservarse para circunstancias privadas. No me refiero simplemente a poner un brazo en el respaldo de la banca detr\u00e1s de la esposa o novia, sino a lo que raya en las \u201cacaricias\u201d. He observado esto tanto cuando he estado predicando como cuando he estado entre el p\u00fablico escuchando a otra persona. Uno podr\u00eda pensar que tal comportamiento es caracter\u00edstico principalmente de adolescentes inmaduros, embelesados \u200b\u200bpor un grave caso de amor adolescente. Sin embargo, he observado abrazos \u00edntimos, masajes, pasarse los dedos por el pelo e incluso besar a la esposa durante las actividades de adoraci\u00f3n (himnos, sermones, incluso la cena del Se\u00f1or, tal vez incluso las oraciones [no he mirado para ver]).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin intenci\u00f3n de ser indecente, algunas de las caricias (y las partes del cuerpo tocadas) que he visto durante el servicio ser\u00edan mucho m\u00e1s apropiadas si se hicieran en el dormitorio por parejas casadas que en la banca de la iglesia. Obviamente, los involucrados en tal comportamiento tienen la mente en algo m\u00e1s que adorar a Jehov\u00e1. Tal conducta es totalmente indecorosa en una asamblea de adoraci\u00f3n, de hecho, en cualquier entorno p\u00fablico. La Biblia manda a los esposos y esposas que se amen mutuamente, pero las expresiones \u00edntimas de ese tipo durante la adoraci\u00f3n dif\u00edcilmente contribuyen a que se concentren en cosas espirituales. Estas payasadas tampoco mejoran la concentraci\u00f3n espiritual de quienes las observan.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Asuntos de beb\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pocas escenas son m\u00e1s hermosas que ver a las madres primerizas con sus beb\u00e9s en las asambleas de la iglesia. Los siguientes comentarios no deben interpretarse de ninguna manera como un des\u00e1nimo para las madres de llevar a sus beb\u00e9s consigo al servicio de adoraci\u00f3n lo antes posible. Sin embargo, los beb\u00e9s pueden distraer y todos deber\u00edamos estar interesados \u200b\u200ben mantener las distracciones al m\u00ednimo. Los beb\u00e9s son totalmente inocentes en relaci\u00f3n con las perturbaciones que crean, a diferencia de los adultos que se involucran en conductas innecesarias que los distraen.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ya mencion\u00e9 anteriormente la necesidad de que las madres con beb\u00e9s saquen a sus peque\u00f1os, y no deber\u00edan sentirse avergonzadas cuando deban hacerlo. Asimismo, no se debe culpar a las madres por la distracci\u00f3n moment\u00e1nea que los inocentes llantos de sus beb\u00e9s puedan causar. Sin embargo, no veo excusa para que una madre espere entre tres y cinco minutos de llanto de un beb\u00e9 antes de sacarlo. He escuchado llantos tan fuertes que, si bien no dominaron al predicador por el sistema de sonido, al menos distrajeron totalmente a toda la asamblea de lo que estaba diciendo. El llanto de un beb\u00e9 parece especialmente amplificado durante el silencio de la Cena del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La mayor\u00eda de los edificios tienen instalaciones donde una madre puede llevar a un beb\u00e9 y atender sus necesidades, sin dejar de saber lo que est\u00e1 sucediendo en el auditorio. Es una cuesti\u00f3n de buenos modales, consideraci\u00f3n hacia los dem\u00e1s y de reverencia hacia Dios para evitar que un beb\u00e9 interrumpa una reuni\u00f3n de adoraci\u00f3n completa, especialmente cuando es tan f\u00e1cil evitarlo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Otros simplemente parecen no poder resistirse a jugar con los beb\u00e9s o ni\u00f1os peque\u00f1os y hacerles muecas. No importa que esto pueda hacer que a la madre le resulte m\u00e1s dif\u00edcil hacer que el ni\u00f1o se comporte bien o que distraiga a los que est\u00e1n sentados cerca. El que juega con el beb\u00e9 seguramente tampoco est\u00e1 adorando mucho.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dejemos que la admonici\u00f3n de Pablo sobre el comportamiento en nuestras reuniones de adoraci\u00f3n sea nuestra gu\u00eda constante: \u201cPero h\u00e1gase todo decentemente y con orden\u201d (1 Corintios 14:40).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">[Nota: Escrib\u00ed este manuscrito y apareci\u00f3 originalmente en los n\u00fameros de junio\/julio de 2002 de <em>The Gospel Journal,<\/em> una publicaci\u00f3n mensual de 36 p\u00e1ginas de la que era editor en ese momento.]<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Atribuci\u00f3n: De <em>thescripturecache.com<\/em>; Dub McClish, propietario, curador, y administrador.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Traducido por<\/strong>: Jaime Hernandez.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Views: 10 Introducci\u00f3n La adoraci\u00f3n aceptable debe estar centrada en Dios, no en el hombre. 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