{"id":23938,"date":"2025-05-23T21:51:29","date_gmt":"2025-05-23T21:51:29","guid":{"rendered":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23938"},"modified":"2025-05-23T21:51:29","modified_gmt":"2025-05-23T21:51:29","slug":"un-estudio-sobre-la-necesidad-de-obedecer-cuidadosamente-la-palabra-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23938","title":{"rendered":"Un estudio sobre la necesidad de  obedecer cuidadosamente la Palabra de Dios"},"content":{"rendered":"<p>Views: 41<\/p><p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Desde casi la primera p\u00e1gina de la Biblia, y ciertamente hasta la \u00faltima, la Palabra de Dios nos presenta la necesidad de obedecer a Dios. Esto es as\u00ed hasta tal punto que podemos decir sin temor a una contradicci\u00f3n exitosa que el tema principal e implacable de la Biblia, desde el principio hasta el fin, es que el hombre debe obedecer a Dios o sufrir consecuencias terribles. Al menos algunas de estas consecuencias se relacionan con esta vida, pero se relacionan especialmente con la vida venidera. No s\u00f3lo eso, sino que las bendiciones m\u00e1s selectas de Dios para esta vida y el mundo venidero se prometen s\u00f3lo a los obedientes. Si pasamos por alto la ense\u00f1anza de la Biblia sobre la obediencia a Dios, no s\u00f3lo perderemos su impulso dominante, sino que tambi\u00e9n perderemos la vida m\u00e1s grandiosa en la tierra y el Cielo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La Concordancia Strong indica que la palabra m\u00e1s com\u00fan en el Antiguo Testamento para obediencia es <em>shama<\/em>.<a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> <em>El L\u00e9xico hebreo de Brown, Driver y Briggs<\/em> indica que su significado original es o\u00edr inteligentemente para poder escuchar, ceder.<a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> La palabra m\u00e1s com\u00fan en el Nuevo Testamento para obediencia es <em>hupakouo<\/em>, que, como <em>shama<\/em>, significa literalmente o\u00edr para poder hacer. Kittel dice que esta palabra \u201c\u2026siempre debe pensarse en ella dentro de la esfera de una religi\u00f3n que recibe la Palabra divina al o\u00edrla y luego la traduce en acci\u00f3n\u2026\u201d<a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a> Cuando consultamos un diccionario ingl\u00e9s para encontrar una definici\u00f3n de obediencia, aprendemos que significa \u201c\u2026cumplimiento de lo que exige la autoridad, sujeci\u00f3n a una restricci\u00f3n leg\u00edtima.\u201d<a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hablar de obediencia a Dios es dar a entender que Dios tiene una determinada manera de que el hombre viva. Tambi\u00e9n debemos inferir necesariamente que Dios ha dado mandamientos a los hombres, algunos de los cuales son requisitos positivos y otros son prohibiciones, mediante los cuales nos dice c\u00f3mo vivir. Adem\u00e1s, debe concluirse que el hombre est\u00e1 obligado a obedecer cualquier mandamiento que Dios le haya dado. Esta obligaci\u00f3n ha sido inherente a la relaci\u00f3n entre el hombre y Dios desde el principio y continuar\u00e1 hasta que el tiempo no exista m\u00e1s. \u00a1Los hombres <strong>deben<\/strong> obedecer a Dios! (Hechos 5:29)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A la luz de estos hechos, parece m\u00e1s que ir\u00f3nico que pr\u00e1cticamente todo el llamado \u201cmundo creyente\u201d y no pocos hermanos miren con desd\u00e9n a los que nos atrevemos a decir que el Evangelio de Cristo es una ley espiritual y que estamos obligados a obedecerla. No pueden comprender ni tolerar a quienes insistimos en cosas como guardar los mandamientos de Cristo, enfatizar que la sana doctrina debe ser defendida, as\u00ed como proclamada, abogar por que los hombres deben temer a Dios y sugerir que Dios tiene un modelo para la iglesia y para nuestra vida diaria que debe seguirse. La sola menci\u00f3n de tales cosas probablemente los provoque a decirnos <em>legalistas, literalistas u observadores de mandamientos<\/em>. No tienen o\u00eddo para el mensaje de la Biblia sobre la obediencia. Los temas de esta gente gravemente equivocada son sus pervertidas opiniones sobre la gracia, la libertad, la misericordia y el amor. Olv\u00eddense de la ley y los mandamientos divinos o de la obediencia y la obligaci\u00f3n humana porque la gracia y la misericordia de Dios excluyen a todos y cada uno, seg\u00fan ellos mismos lo dicen.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estas opiniones antin\u00f3micas encuentran expresi\u00f3n en el rechazo de la autoridad dada por Dios a los ancianos en las congregaciones locales y en el desprecio por la predicaci\u00f3n autoritaria, de \u201clibro, cap\u00edtulo y vers\u00edculo\u201d. En una \u00e9poca como la nuestra, en la que tantos, incluso en la iglesia, desprecian el concepto mismo de sumisi\u00f3n u obediencia a cualquier autoridad, humana o divina, dif\u00edcilmente podr\u00edamos emplear nuestro tiempo de manera m\u00e1s provechosa que en un fuerte \u00e9nfasis de lo que Dios dice sobre este tema.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estudiaremos este tema bajo tres t\u00edtulos: (1) Pasajes principales sobre la obediencia en 1 Samuel, (2) otros pasajes b\u00edblicos sobre la obediencia, y (3) algunas implicaciones de la verdadera obediencia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Principales pasajes sobre la obediencia en 1 Samuel<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dos declaraciones principales en 1 Samuel ponen un gran \u00e9nfasis en la obediencia necesaria del hombre a Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>1 Samuel 12:14-15, 24-25: Discurso de Samuel en la coronaci\u00f3n de Sa\u00fal<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este pasaje es parte de un notable discurso (que comprende todo 1 Samuel 12) por el profeta-sacerdote-juez Samuel. Sa\u00fal acababa de ser coronado formalmente como rey de Israel en una gran reuni\u00f3n en Gilgal. Samuel pronunci\u00f3 este discurso memorable a sus compatriotas en este importante punto de inflexi\u00f3n en la historia de la naci\u00f3n. Inst\u00f3 al pueblo: \u201cAhora pues, presentaos para que yo argumente con vosotros delante del SE\u00d1OR\u2026\u201d (v. 7, LBLA). Una parte considerable de lo que Samuel discuti\u00f3 con Sa\u00fal e Israel ten\u00eda que ver con su obligaci\u00f3n de obedecer a Dios. Despu\u00e9s de recordarle al pueblo c\u00f3mo Dios hab\u00eda sacado a sus antepasados \u200b\u200bde la cruel esclavitud de Egipto y los hab\u00eda hecho victoriosos sobre sus enemigos mientras le serv\u00edan, pero c\u00f3mo hab\u00eda permitido que sus enemigos los conquistaran cuando se olvidaron de \u00c9l, Samuel los desafi\u00f3 de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si temiereis a Jehov\u00e1 y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehov\u00e1, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros serv\u00eds a Jehov\u00e1 vuestro Dios, har\u00e9is bien. Mas si no oyereis la voz de Jehov\u00e1, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehov\u00e1, la mano de Jehov\u00e1 estar\u00e1 contra vosotros como estuvo contra vuestros padres \u2026 Solamente temed a Jehov\u00e1 y servidle de verdad con todo vuestro coraz\u00f3n, pues considerad cu\u00e1n grandes cosas ha hecho por vosotros. Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey perecer\u00e9is (vv. 14-15, 24-25).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Considere las siguientes observaciones sobre estas declaraciones:<\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Samuel enfatiz\u00f3 la obediencia en no menos de cuatro expresiones diferentes en los vers\u00edculos 14 y 24. Temer al Se\u00f1or significa servirle, lo cual significa obedecerle, lo cual significa no rebelarse contra sus mandamientos. Debemos concluir que cualquiera que desprecie el concepto de temer a Dios tambi\u00e9n desprecia el concepto de obedecer a Dios, porque estas dos declaraciones constituyen la repetici\u00f3n de un principio.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Samuel hizo una promesa condicional acerca de las bendiciones y la obediencia de Dios. <strong>Si <\/strong>Sa\u00fal y el pueblo obedec\u00edan a Dios, <strong>entonces<\/strong> tendr\u00edan Sus bendiciones especiales sobre ellos. La obediencia era (y es) la condici\u00f3n de las bendiciones m\u00e1s selectas de Dios, especialmente Sus bendiciones espirituales, todas las cuales est\u00e1n en Cristo (Efesios 1:3).<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Desobedecer a Dios, rebelarse contra los mandamientos del Se\u00f1or y hacer el mal son una y la misma cosa (vv. 13, 25). As\u00ed, quienes alientan la desobediencia a la Palabra de Dios ridiculizando el \u201cobservar los mandamientos\u201d est\u00e1n alentando la maldad y la rebeli\u00f3n contra Dios.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Samuel dijo que a Dios hay que servirle \u201cde verdad con todo vuestro coraz\u00f3n\u201d, as\u00ed como el Se\u00f1or dijo que los hombres deben adorar al Padre \u201cen esp\u00edritu y en verdad\u201d (Juan 4:23-24). Es decir, debemos hacer sinceramente lo que \u00c9l dice tanto en la adoraci\u00f3n como en el servicio.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Samuel tambi\u00e9n dio una severa advertencia inspirada acerca de la desobediencia. Traer\u00eda grandes calamidades sobre Sa\u00fal y la naci\u00f3n, al igual que las que cayeron sobre sus antepasados \u200b\u200bpor su desobediencia y rebeli\u00f3n. Lo que Samuel ense\u00f1\u00f3 al pueblo de Dios en esta sombr\u00eda ocasi\u00f3n sigue siendo cierto hoy en principio: Dios est\u00e1 complacido y nos bendecir\u00e1 abundantemente si lo obedecemos; \u00c9l detendr\u00e1 sus bendiciones e incluso traer\u00e1 calamidad, calamidad eterna eventualmente, sobre nosotros si lo desobedecemos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>1 Samuel 15:22-23: Samuel reprende la desobediencia de Sa\u00fal<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El famoso contexto de 1 Samuel 15 es el decreto de Dios a Sa\u00fal por medio de Samuel: Destruye por completo a los amalecitas, sin dejar nada de ellos con vida, ni quedarse con bot\u00edn alguno (vv. 1-3). Despu\u00e9s de regresar de esta misi\u00f3n, habiendo desobedecido a Dios al perdonar la vida al rey y a lo mejor de los reba\u00f1os y manadas (vv. 8-9), tuvo la audacia de jactarse ante Samuel de que \u201che cumplido la palabra de Jehov\u00e1\u201d (v. 13). La respuesta de Samuel estuvo llena de sarcasmo, si no que de humor: \u201c\u00bfPues qu\u00e9 balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis o\u00eddos?\u201d (v. 14). Despu\u00e9s de preguntarle a Sa\u00fal por qu\u00e9 desobedeci\u00f3 a Dios, Samuel procedi\u00f3 a exponer la flagrante e inexcusable rebeli\u00f3n de Sa\u00fal.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sa\u00fal justific\u00f3 su desobediencia en cuanto a los animales culpando al pueblo por querer perdonarlos con el prop\u00f3sito de hacer sacrificios a Dios (vv. 15, 21). No le dijo a Samuel por qu\u00e9 perdon\u00f3 a Agag, el rey, pero pareci\u00f3 no ver en ello la obvia incongruencia con el mandato de Dios. La respuesta de Samuel a las excusas infundadas de Sa\u00fal fue atemporal en el principio que establece:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00bfSe complace Jehov\u00e1 tanto en los holocaustos y v\u00edctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehov\u00e1? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atenci\u00f3n que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinaci\u00f3n es la rebeli\u00f3n, y como \u00eddolos e idolatr\u00eda la obstinaci\u00f3n. Por cuanto t\u00fa desechaste la palabra de Jehov\u00e1, \u00e9l tambi\u00e9n te ha desechado para que no seas rey (vv. 22-23). \u200b\u200b<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La respuesta de Sa\u00fal fue admitir que hab\u00eda pecado (vv. 24-25, 30). Samuel le dijo entonces al rey que, as\u00ed como \u00e9l hab\u00eda rechazado la Palabra de Dios, Dios tambi\u00e9n lo hab\u00eda rechazado a \u00e9l y que pondr\u00eda otro rey sobre Israel (vv. 26, 28).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Consideremos algunas observaciones acerca de la desobediencia de Sa\u00fal:<\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Sa\u00fal no pod\u00eda argumentar, ni lo hizo, que hab\u00eda entendido mal a Dios. La Palabra de Dios, que es esencial para que le agrademos y seamos recompensados \u200b\u200bpor \u00c9l, era (y es) comprensible.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Sa\u00fal trat\u00f3 de excusar su desobediencia, pero no ten\u00eda excusa para desobedecer a Dios. De la misma manera, los hombres no tienen excusa ahora.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Sa\u00fal aparentemente pens\u00f3 que era m\u00e1s inteligente que Dios y que pod\u00eda mejorar el mandamiento de Dios. Los hombres siguen haciendo lo mismo. El modelo para la iglesia tal como la hizo el Se\u00f1or es demasiado angosto y restrictivo, por lo que lo \u201cmejoran\u201d para que se adapte a sus necesidades. Muchos hermanos piensan de la misma manera acerca de la iglesia y particularmente de temas como la adoraci\u00f3n, la disciplina congregacional, el matrimonio, el divorcio y el nuevo matrimonio, las mujeres predicadoras, la comuni\u00f3n con los que no son cristianos y con los hermanos que son falsos maestros, y muchos otros detalles.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">La falta de respeto de Sa\u00fal por el mandamiento de Dios fue una declaraci\u00f3n de su falta de fe en Dios. Cuando los hombres rechazan la Palabra de Dios, anuncian su incredulidad.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Sa\u00fal minti\u00f3 para tratar de ocultar su desobediencia. El pecado consciente (que aparentemente fue el de Sa\u00fal) multiplica el pecado. Cada pecado de este tipo tiende a conducir a pecados adicionales para encubrir sus predecesores.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">La desobediencia a Dios no puede ocultarse indefinidamente. Como en el caso de Sa\u00fal, tarde o temprano, independientemente de cu\u00e1n fuerte protestemos, las ovejas berrear\u00e1n y las vacas bramar\u00e1n. El pecado, y la verg\u00fcenza que inevitablemente trae, deben ser expuestos.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Sa\u00fal temi\u00f3 y obedeci\u00f3 la voz equivocada. \u00c9l obedeci\u00f3 la voz del pueblo en vez de la voz de Dios. La ca\u00edda de millones sigue siendo el deseo de agradar y ser querido por otros hombres, en su mayor\u00eda los equivocados. En \u00faltima instancia, el \u00fanico a quien debemos temer es a Dios, quien puede sentenciarnos al infierno (Mateo 10:28).<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">El sacrificio externo nunca puede reemplazar la reverencia interna.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">La rebeli\u00f3n y la terquedad ante la Palabra de Dios es equivalente a la peor clase de maldad. De hecho, es la peor clase de maldad.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">La confesi\u00f3n de Sa\u00fal fue insincera, como lo demuestra su deseo de ser honrado por los ancianos del pueblo cuando hab\u00eda demostrado ser indigno de honor (v. 30) y por su posterior vida de apostas\u00eda. Decir: \u201cHe pecado\u201d no es igual al arrepentimiento, que implica decidir dejar el pecado y comportarse en armon\u00eda con esa decisi\u00f3n.<\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\">Tal como Samuel hab\u00eda advertido (12:15), cuando Sa\u00fal se rebel\u00f3 contra el mandamiento del Se\u00f1or, la mano del Se\u00f1or estuvo contra \u00e9l. As\u00ed tambi\u00e9n la mano de Dios est\u00e1 contra todos los que se rebelan contra Su Palabra.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Otras declaraciones b\u00edblicas sobre la obediencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El espacio nos permite analizar solo algunos de los otros pasajes principales sobre la obediencia porque son muy abundantes. Los siguientes son una buena representaci\u00f3n de muchos otros:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Eclesiast\u00e9s 12:13-14: Teme a Dios y guarda sus mandamientos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Una buena declaraci\u00f3n con la cual comenzar es Eclesiast\u00e9s 12:13-14: \u201cEl fin de todo el discurso o\u00eddo es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traer\u00e1 toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala\u201d. Salom\u00f3n nos ense\u00f1\u00f3 aqu\u00ed que, cuando todo est\u00e1 dicho y hecho, el respeto y la obediencia a Dios es la responsabilidad \u00faltima del hombre. La motivaci\u00f3n que se expone aqu\u00ed para la sumisi\u00f3n del hombre a Dios es su responsabilidad ante \u00c9l: todo lo que hagamos ser\u00e1 revelado con el tiempo. El mensaje es claro: teme y obedece a Dios y, por lo tanto, haz aquellas cosas buenas, cuya revelaci\u00f3n, en el Juicio, no traer\u00e1 verg\u00fcenza ni condenaci\u00f3n. Aquellos modernos, tanto de dentro como de fuera, que desprecian el concepto de temer a Dios y guardar los mandamientos de Dios, \u00a1deber\u00edan temblar ante este pasaje expl\u00edcito que expone su necedad rebelde!<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Mateo 7:21: Hacer la voluntad del Padre Celestial<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Nuestro Se\u00f1or concluy\u00f3 el Serm\u00f3n del Monte con un rotundo desaf\u00edo a obedecer a Dios. El vers\u00edculo inicial de su p\u00e1rrafo final (Mateo 7:21-27) es la clave de esta secci\u00f3n enf\u00e1tica: \u201cNo todo el que me dice: Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d (v. 21). En caso de que alguien dude de qu\u00e9 parte de la voluntad de Su Padre se debe guardar, \u00c9l lo dej\u00f3 muy en claro: \u201cCualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le comparar\u00e9 a un hombre prudente, que edific\u00f3 su casa sobre la roca \u2026 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le comparar\u00e9 a un hombre insensato, que edific\u00f3 su casa sobre la arena\u201d (vv. 24, 26). Observe el \u00e9nfasis en hacer \u201cestas palabras\u201d. Desde la venida de Cristo a esta tierra y Su muerte, la obediencia al Padre se mide por la obediencia a Su Hijo porque \u00c9l es aquel por medio de Quien Dios habla (Mateo 17:5; Hebreos 1:1-2). Observe que a los desobedientes se les llama \u201cinsensatos\u201d porque su esfuerzo es en vano, in\u00fatil; todo se reducir\u00e1 a nada. Tambi\u00e9n podemos observar que no tienen esperanza porque sufrir\u00e1n una p\u00e9rdida total. La clave por la cual los hombres entrar\u00e1n al Cielo se llama <em>obediencia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Juan 14:15: El amor y la obediencia son inseparables<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Jes\u00fas expres\u00f3 el v\u00ednculo vital entre el amor y la obediencia en su gran mensaje de consuelo a los ap\u00f3stoles justo antes de su muerte: \u201cSi me am\u00e1is, guardad mis mandamientos\u201d (Juan 14:15). Afirm\u00f3 lo mismo de forma negativa en el mismo contexto: \u201cEl que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que hab\u00e9is o\u00eddo no es m\u00eda, sino del Padre que me envi\u00f3\u201d (v. 24). Juan reiter\u00f3 el mismo principio: \u201cPues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos\u201d (1 Juan 5:3). El significado de la declaraci\u00f3n de Juan al comienzo de este vers\u00edculo es: \u201cEsto es lo que significa amar a Dios\u201d, es decir, guardar sus mandamientos. Por lo tanto, el amor a Dios y la obediencia a \u00c9l no pueden separarse. Es f\u00e1cil para cualquiera afirmar que ama a Dios o a Su Hijo, pero aqu\u00ed tenemos la prueba sencilla e infalible. Quien ama a Dios no s\u00f3lo le obedecer\u00e1, sino que encontrar\u00e1 gozo, en lugar de pesar, al hacerlo. \u00bfC\u00f3mo se atreve alguien a quejarse de que los mandamientos de Dios a trav\u00e9s de Su Hijo son demasiado exigentes o duros? \u00a1Piense en lo que Dios y Cristo han hecho por nosotros! En comparaci\u00f3n, ellos nos piden poco, pero esperan que hagamos lo que nos piden, y deber\u00edamos hacerlo con deleite.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Hechos 4:18-20; 5:29: La obediencia a Dios reemplaza la obediencia a los hombres<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Un poderoso mensaje sobre el entendimiento inspirado apost\u00f3lico de la necesidad de la obediencia se ve en el contexto de la severa persecuci\u00f3n en los primeros d\u00edas de la iglesia en Jerusal\u00e9n. Cuando Pedro y Juan fueron arrestados por primera vez y el Sanedr\u00edn les orden\u00f3 no predicar m\u00e1s en el nombre de Cristo, respondieron de inmediato: \u201cJuzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y o\u00eddo\u201d (Hechos 4:18-20). Al ser liberados, volvieron a su obra de predicar p\u00fablicamente (vv. 33). Fueron arrestados una segunda vez, de cuyo encarcelamiento los liber\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or y les dijo que fueran una vez m\u00e1s a predicar en el templo (5:17-20). Su tercer arresto involucr\u00f3 a m\u00e1s ap\u00f3stoles por hacer precisamente lo que a Pedro y Juan se les hab\u00eda prohibido hacer en su primer arresto: predicar el Evangelio (vv. 25-27). Cuando el sumo sacerdote les record\u00f3 que se les hab\u00eda ordenado no predicar en el nombre de Jes\u00fas, los ap\u00f3stoles respondieron: \u201cEs necesario obedecer a Dios antes que a los hombres\u201d (v. 29). Ante estas palabras desafiantes, junto con la acusaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles de que este mismo concilio hab\u00eda asesinado a Jes\u00fas, algunos de ellos clamaron por su muerte (v. 33). Finalmente fueron golpeados y se les orden\u00f3 una vez m\u00e1s que no predicaran m\u00e1s el Evangelio (v. 40). Sin embargo, se negaron a cesar en su trabajo de ense\u00f1ar y predicar a Cristo (v. 42). No es que no entendieran el edicto de las autoridades civiles, ni tampoco que no comprendieran el grave riesgo que corr\u00edan al ignorar la orden. Simplemente comprendieron que la autoridad de Aquel que les hab\u00eda ordenado predicar el Evangelio era mayor que la de quienes les hab\u00edan ordenado que dejaran de hacerlo. Siempre que un mandato del hombre choca con un mandato de Dios, debemos honrar el mandato de Dios a cualquier costo o riesgo. Tal es la necesidad de obedecer a Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Santiago 1:22: Dios bendice a los que hacen, no a los que simplemente escuchan su Palabra<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Santiago hizo una declaraci\u00f3n contundente sobre el tema de la obediencia a Dios: \u201cPero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos\u201d (Santiago 1:22). Hay alg\u00fan valor en o\u00edr, familiarizarse con, y ciertamente en memorizar la Palabra de Dios. Sin embargo, uno se est\u00e1 enga\u00f1ando a s\u00ed mismo si cree que las grandes recompensas y bendiciones de la Palabra de Dios se pueden encontrar en su mero o\u00edr. La bendici\u00f3n viene al nivel de hacer, no al de o\u00edr (v. 25). Es bueno aprender y entender que el bautismo es para la remisi\u00f3n de los pecados y seguramente no es perjudicial que uno memorice Hechos 2:38. Sin embargo, uno puede memorizar este pasaje e incluso creer lo que dice y a\u00fan as\u00ed morir e ir al infierno en la culpa de sus pecados ajenos si nunca act\u00faa de acuerdo con \u00e9l. Miles de personas oyeron a los ap\u00f3stoles predicar el Evangelio en Pentecost\u00e9s, pero s\u00f3lo los que lo recibieron con \u201cgozo\u201d hasta el punto de obedecerlo recibieron la bendici\u00f3n prometida (v. 41). El perd\u00f3n de los pecados por medio de la sangre de Cristo, necesario para la salvaci\u00f3n, para ser a\u00f1adido a la iglesia y finalmente entrar al Cielo, no se conceder\u00e1 si uno no es bautizado. Por lo tanto, la verdadera bendici\u00f3n no est\u00e1 en el mero hecho de o\u00edr o aprender, sino en obedecer lo que uno oye y aprende del Evangelio.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>1 Juan 2:3-4: Para conocer a Dios hay que obedecerle<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ya hemos se\u00f1alado una declaraci\u00f3n sobre la obediencia en la primera carta de Juan, pero ahora nos dirigimos a otra. En esta, Juan no escatim\u00f3 en la sensibilidad de las almas t\u00edmidas al exponer su punto: \u201cY en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no est\u00e1 en \u00e9l\u201d (1 Juan 2:3-4). As\u00ed como nuestra afirmaci\u00f3n de amar a Dios es vana si no le obedecemos (como se vio anteriormente), tambi\u00e9n lo es nuestra afirmaci\u00f3n de conocerle. Podemos saber algunas cosas acerca de Su Palabra sin obedecerle, pero nunca podremos conocer a Dios mismo sin obedecerle. \u201cConocerle\u201d se refiere a una relaci\u00f3n y comuni\u00f3n \u00edntima, como la que tiene un hijo con su padre. \u201cConocerle\u201d significa participar de las bendiciones y privilegios que son peculiares de aquel que ha sometido su voluntad a la voluntad divina. Afirmar comuni\u00f3n y una relaci\u00f3n \u00edntima con Dios mientras se reh\u00fasa obedecerle es deshonesto; tal afirmaci\u00f3n es un mentiroso. Santiago 1:22, que acabamos de mencionar, dice que aquel que piensa que tiene el favor de Dios a pesar de su desobediencia se enga\u00f1a a s\u00ed mismo. 1 Juan 2:3-4 dice que tal persona tambi\u00e9n intenta enga\u00f1ar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Apocalipsis 22:14: Para entrar al cielo hay que obedecer los mandamientos de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La bienaventuranza final de la Biblia es un llamado resonante a la obediencia: \u201cBienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al \u00e1rbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad\u201d (Apocalipsis 22:14). Juan acababa de terminar de escribir cientos de palabras en el cap\u00edtulo anterior y en la primera parte de este cap\u00edtulo en un esfuerzo por ayudarnos a visualizar la gloria y el esplendor de la ciudad del Cielo e imaginar los privilegios y deleites que sus residentes disfrutar\u00edan sin interrupci\u00f3n por la eternidad. Luego nos dijo c\u00f3mo podr\u00e1n hacerlo quienes entren. Ser\u00e1n aquellos que guarden los mandamientos de Dios quienes tendr\u00e1n el derecho de comer del \u00e1rbol restaurado de la vida, que una vez estuvo prohibido a Ad\u00e1n y Eva, pero que ahora est\u00e1 disponible en el Ed\u00e9n eterno. Ser\u00e1n aquellos que guarden los mandamientos de Dios quienes podr\u00e1n entrar por las puertas y habitar el Cielo. \u00bfEs importante la obediencia a Dios? \u00bfEs necesaria? Si ir al Cielo y evitar el Infierno es importante y necesario, entonces la obediencia a Dios ciertamente lo es.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Algunas implicaciones de la verdadera obediencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hablar de \u201cobediencia verdadera\u201d implica la posibilidad de una obediencia fingida o solo aparente. Sin embargo, hay varios principios por los cuales uno puede identificar la verdadera obediencia. Por supuesto, una mera obediencia \u201cfingida\u201d o aparente no es realmente obediencia en absoluto. Ya he presentado algunos de estos principios e implicaciones, pero merecen una atenci\u00f3n m\u00e1s detallada. \u00bfCu\u00e1les son algunas de las implicaciones de la verdadera obediencia a Dios?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Un mandato debe conocerse antes de poder obedecerse<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La idea de obediencia connota cumplimiento de lo que se ha ordenado o requerido y de lo cual uno tiene conocimiento. Si uno no sabe lo que se ha requerido, no puede cumplirlo. El objetivo principal de la comisi\u00f3n de Cristo de predicar el Evangelio a toda la creaci\u00f3n es que los hombres puedan saber cu\u00e1les son sus mandamientos y puedan creerlos y obedecerlos si as\u00ed lo deciden (Marcos 16:15-16). Ahora bien, uno puede hacer cierta cosa que resulta ser un requisito de Dios, pero si no lo hace, sabiendo que es el requisito de Dios y haci\u00e9ndolo para cumplir con el requisito de Dios, eso no constituye obediencia. Por ejemplo, el bautismo b\u00edblico requiere inmersi\u00f3n en agua. Un hind\u00fa puede ser completamente sumergido en agua durante su ba\u00f1o ritual pagano en el r\u00edo Ganges, pero no hay obediencia a Dios en el acto s\u00f3lo porque es coincidente con un requerimiento de Dios. En otras palabras, es imposible obedecer a Dios \u201caccidentalmente\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Uno debe cumplir con el prop\u00f3sito del mandato de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando Dios ha establecido un prop\u00f3sito para un requerimiento dado, es necesario entender el prop\u00f3sito establecido y cumplir con el requerimiento de Dios con la intenci\u00f3n de lograr ese prop\u00f3sito. Participar del pan sin levadura y del fruto de la vid cada primer d\u00eda de la semana es un requisito de los cristianos. Si bien la forma externa espec\u00edfica de la cena (el tiempo y los elementos, etc.) es importante, se requiere m\u00e1s que el mero acto de participar. El prop\u00f3sito del acto es esencial: el recuerdo por parte del participante del sacrificio del cuerpo y la sangre de Cristo en la cruz (1 Corintios 11:24-25). Comer de esta cena, observando correctamente su forma externa, es ofrecer un ritual vano si el observador no es consciente de su prop\u00f3sito. Peor a\u00fan, el que as\u00ed lo hace se vuelve culpable del cuerpo y la sangre del Se\u00f1or y come y bebe su propia condenaci\u00f3n (vv. 27, 29).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este principio tambi\u00e9n se relaciona con el bautismo. Muchas entidades religiosas respetan los requisitos b\u00edblicos relacionados con el candidato aceptable (un creyente arrepentido que ha confesado su fe), la acci\u00f3n (inmersi\u00f3n) y el elemento (agua) del bautismo. Sin embargo, aunque cumplen con estos requisitos, estas denominaciones niegan el prop\u00f3sito o dise\u00f1o b\u00edblico del bautismo (es decir, la salvaci\u00f3n y sus equivalentes [Marcos 16:16; Hechos 2:38; 22:16; 1 Pedro 3:21; et al.]), ense\u00f1ando que el perd\u00f3n de los pecados se concede <strong>antes<\/strong> del bautismo. Los predicadores fieles del Evangelio, desde el tiempo de los ap\u00f3stoles inclusive, han ense\u00f1ado consistentemente que un acto religioso de inmersi\u00f3n en agua llamado \u201cbautismo\u201d es un mero lavado del cuerpo si el candidato ha recibido una ense\u00f1anza err\u00f3nea.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta verdad seguramente incluye a quien no entiende o que, sabiendo, niega el prop\u00f3sito ordenado por Cristo del acto. Ahora bien, es triste decirlo, algunos hermanos han salido a ense\u00f1ar que uno no necesita saber o creer en el dise\u00f1o\/prop\u00f3sito especificado por las Escrituras del bautismo, pero puede ser bautizado b\u00edblicamente siempre y cuando lo haga para \u201cobedecer a Cristo\u201d.<a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a> \u00a1Niego que uno pueda obedecer a Cristo en el bautismo mientras ignore o niegue el dise\u00f1o mismo del acto como se especifica en las Escrituras! El ejemplo de Pablo en relaci\u00f3n a los doce \u201cdisc\u00edpulos\u201d de \u00c9feso que hab\u00edan sido sumergidos despu\u00e9s de recibir una ense\u00f1anza err\u00f3nea sobre el bautismo es instructivo. En primer lugar, les ense\u00f1\u00f3 correctamente y luego los llev\u00f3 al agua donde fueron realmente bautizados (porque seg\u00fan las Escrituras) (su primera inmersi\u00f3n obviamente no tuvo ning\u00fan provecho espiritual) (Hechos 19:1-7). De la misma manera, cualquier persona bautizada sin saber o no cumpliendo con el prop\u00f3sito del bautismo establecido en las Escrituras no ha sido bautizada en absoluto seg\u00fan la definici\u00f3n del Nuevo Testamento. Todos ellos necesitan ser convencidos de ese prop\u00f3sito y ser bautizados comprendiendo y cumpliendo con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>La obediencia requiere m\u00e1s que el mero cumplimiento de la forma externa<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cHacer las cosas por inercia\u201d no es suficiente, incluso si las \u201ccosas\u201d est\u00e1n autorizadas por las Escrituras. Si bien esto est\u00e1 relacionado con el punto mencionado anteriormente, merece un tratamiento aparte. Uno puede orar en voz alta y durante largo tiempo con hermosas palabras y una forma correcta y, sin embargo, no recibir la aprobaci\u00f3n de Dios (Mateo 6:5). Las formas externas de oraci\u00f3n y de cantos de alabanza son insuficientes para cumplir con los requisitos de Dios para estos actos de adoraci\u00f3n. Debemos cantar y orar con el motivo adecuado y con comprensi\u00f3n (Mateo 6:5; Efesios 5:19; Colosenses 3:16). Algunas personas se re\u00fanen regularmente, dan generosamente y cantan en voz alta, pero viven como reprobados. Un predicador del Evangelio puede predicar la Palabra fiel y en\u00e9rgicamente, pero por sus impurezas morales puede ser expuesto como un hip\u00f3crita hueco que no estuvo a la altura de su predicaci\u00f3n. Uno podr\u00eda incluso dar todo su dinero para alimentar a los pobres y dar su cuerpo para que lo quemaran y ser\u00eda en vano si lo hiciera por la raz\u00f3n equivocada (1 Corintios 13:3). La obediencia implica m\u00e1s que el cumplimiento externo de los mandamientos. Al igual que en la adoraci\u00f3n, todo lo que hacemos para servir a Dios debe hacerse \u201cen esp\u00edritu\u201d, es decir, con la actitud y la motivaci\u00f3n adecuadas (Juan 4:23-24). El pensamiento, el impulso y el motivo correcto deben estar presentes detr\u00e1s del acto para que se produzca la obediencia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>La obediencia requiere adherencia a los detalles espec\u00edficos de los mandamientos de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si bien la motivaci\u00f3n correcta es necesaria para la obediencia en cualquier caso dado, esto de ninguna manera disminuye la obligaci\u00f3n de seguir cuidadosamente los mandamientos espec\u00edficos que Dios nos ha dado. Aqu\u00ed es donde muchos se desv\u00edan. Se preocupan tanto por la actitud y la motivaci\u00f3n que hacen de estas las pruebas definitivas de lo que agrada a Dios, incluso si uno ignora o rechaza el mandato real que Dios ha dado. Ca\u00edn fue el primero en hacer esto (G\u00e9nesis 4:3-7). Hasta donde sabemos, ten\u00eda la actitud y la motivaci\u00f3n correctas en su ofrenda, pero ignor\u00f3 lo que Dios le orden\u00f3 que ofreciera. Nadab y Abi\u00fa eran sin duda sinceros cuando cometieron el mismo error condenable (Lev\u00edtico 10:1-2). Uza era celoso por el arca de Dios y su seguridad cuando extendi\u00f3 la mano para evitar que se cayera del carro de bueyes, pero fue herido de muerte porque no busc\u00f3 a Dios \u201cseg\u00fan su ordenanza\u201d (1 Cr\u00f3nicas 13:9-10; 15:13). El \u201cseg\u00fan su ordenanza\u201d requer\u00eda que algunos de los levitas llevaran el arca cuando se iba a mover (v. 2; Deuteronomio 10:8) y David y Uza ignoraron este detalle en su primer intento de mover el arca. Se pueden encontrar muchos otros ejemplos similares en el Antiguo Testamento.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Algunos est\u00e1n muy dispuestos a aceptar que se requer\u00eda una estricta obediencia bajo la ley de Mois\u00e9s, pero como vivimos bajo la gracia por medio de Cristo, afirman que no tenemos que ser tan cuidadosos con los \u201cdetalles\u201d de lo que Cristo ense\u00f1a. Algunos incluso argumentan que no estamos bajo ninguna ley espiritual desde la muerte de Cristo. Otros creen que, si uno es sincero, Dios aceptar\u00e1 su servicio, sin importar cu\u00e1nto pueda estar en conflicto con la voluntad revelada de Dios. Sin embargo, no aprendieron esto del Nuevo Testamento. Saulo de Tarso sin duda era sincero cuando persegu\u00eda a la iglesia (Hechos 23:1), pero esto no hizo que Dios ignorara su comportamiento. Cornelio era un hombre profundamente sincero y religioso, pero aun as\u00ed tuvo que obedecer los mandamientos de Cristo para ser salvo (Hechos 10:1-2, 7, 33, 47-48; 11:14).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hebreos 10:28-29 refuta poderosamente esta idea de que no tenemos que guardar la \u201cletra\u201d de la ley mientras guardemos el \u201cesp\u00edritu\u201d de la ley (como les gusta decir a los liberales):<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El que viola la ley de Mois\u00e9s, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. \u00bfCu\u00e1nto mayor castigo pens\u00e1is que merecer\u00e1 el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Esp\u00edritu de gracia?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El argumento es que, si Dios era tan exigente bajo la antigua ley inferior, cu\u00e1nto m\u00e1s exigente es bajo la nueva ley superior. Un argumento similar ya se hab\u00eda presentado en Hebreos 2:2-3:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Porque si la palabra dicha por medio de los \u00e1ngeles fue firme, y toda transgresi\u00f3n y desobediencia recibi\u00f3 justa retribuci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvaci\u00f3n tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Se\u00f1or, nos fue confirmada por los que oyeron.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Este pasaje utiliza un estilo enf\u00e1tico de expresi\u00f3n para se\u00f1alar que no podemos escapar de la ira de Dios si pensamos que podemos transgredir y desobedecer la ley de Dios para nosotros bajo Cristo. Entre las muchas reprimendas que Jes\u00fas pronunci\u00f3 contra los fariseos por su hipocres\u00eda, estaba el que diezmaban la menta, el eneldo y el comino y descuidaban la justicia, la misericordia y la fe. Sin embargo, no dijo que pod\u00edan ignorar el asunto relativamente peque\u00f1o de diezmar sus hierbas: \u201c\u2026 y dej\u00e1is lo m\u00e1s importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello\u201d (Mateo 23:23b). No tenemos la opci\u00f3n de seguir la forma correcta o tener el motivo correcto en nuestro servicio a Dios. Debemos tener ambos; la forma es tan esencial como el motivo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>La obediencia \u201cselectiva\u201d no es obediencia en absoluto<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Existe una vieja historia de un padre que, en los primeros tiempos de nuestra naci\u00f3n, recibi\u00f3 una concesi\u00f3n de tierras en la frontera. Antes de mudarse all\u00ed con su esposa y sus hijos peque\u00f1os, envi\u00f3 a un hijo adulto para que comenzara a trabajar la tierra. Habiendo examinado previamente la propiedad, el padre le indic\u00f3 al hijo exactamente d\u00f3nde quer\u00eda que se cavara el pozo, se construyera la casa y se ubicara el granero. Finalmente, el hijo mand\u00f3 llamar al resto de la familia. Al llegar, el padre vio que su hijo hab\u00eda cavado el pozo y construido la casa exactamente donde \u00e9l hab\u00eda especificado. Sin embargo, tambi\u00e9n descubri\u00f3 que su hijo, al estar en desacuerdo con \u00e9l sobre la ubicaci\u00f3n del granero, lo hab\u00eda construido en un lugar diferente. A primera vista, uno podr\u00eda pensar que el hijo era al menos dos tercios obediente a su padre, pero al examinarlo m\u00e1s de cerca debemos concluir que no era obediente en absoluto. El hecho es que, en lugar de obedecer a su padre en cuanto a la ubicaci\u00f3n del pozo y la casa, el hijo simplemente estuvo de acuerdo con su padre en cuanto a eso. Si no hubiera estado de acuerdo en cuanto a la ubicaci\u00f3n, tambi\u00e9n los habr\u00eda cambiado. No existe tal cosa como ser \u201cdos tercios obediente\u201d. Uno es obediente o desobediente. Se demuestra que la obediencia \u201cselectiva\u201d no es obediencia en absoluto. El rey Sa\u00fal era un defensor de esta filosof\u00eda. Se le orden\u00f3 destruir por completo a todos los amalecitas y sus posesiones, pero \u00e9l eligi\u00f3 eximir al rey Agag y a los reba\u00f1os y vacas m\u00e1s selectos. De la reprensi\u00f3n de Samuel hacia \u00e9l est\u00e1 claro que a los ojos de Dios \u00e9l no hab\u00eda obedecido en absoluto. El joven rico que vino a Cristo estaba dispuesto a obedecer lo que Cristo le dijo (\u201cguarda los mandamientos\u201d) siempre y cuando estuviera de acuerdo con ellos y no exigieran ning\u00fan sacrificio. Sin embargo, cuando el Se\u00f1or le dijo que hiciera algo con lo que \u00e9l no estaba de acuerdo (dar todo lo que ten\u00eda a los pobres y seguir a Cristo), \u00e9l no estaba dispuesto a hacerlo (Mateo 19:16-22). El acto de ofrecer sacrificios no fue un desaf\u00edo para Abraham. La prueba de obediencia lleg\u00f3 cuando Dios dijo: \u201cToma ahora tu hijo, tu \u00fanico, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofr\u00e9celo all\u00ed en holocausto\u2026\u201d (G\u00e9nesis 22:2). La fe de Abraham se demostr\u00f3 en el hecho de que no fue selectivo en su obediencia (Santiago 2:21).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Muchas personas tienen normas estrictas de moralidad y creen en Cristo, ambas cosas que Dios ha ordenado. Sin embargo, el mismo Dios dice que uno debe ser bautizado para ser salvo, pero esos creyentes moralmente rectos rechazan Marcos 16:16. Es por lo menos sospechoso que en realidad no sean obedientes en su moral y fe, sino que simplemente est\u00e9n de acuerdo con lo que la Biblia ense\u00f1a sobre esos puntos. Si no estuvieran de acuerdo con ellos, sin duda los habr\u00edan ignorado tal como hicieron con el bautismo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Algunos han hecho lo que la Biblia ense\u00f1a que uno debe hacer para ser salvo, convertirse en cristiano y ser a\u00f1adido a la iglesia, pero ignoran por completo lo que el Se\u00f1or ense\u00f1a acerca la asistencia regular a la asamblea. \u00bfHan sido realmente obedientes? Un cristiano no puede faltar nunca a una reuni\u00f3n de adoraci\u00f3n o de estudio, que es la voluntad de Dios, pero cierra sus o\u00eddos cada vez que se predica o ense\u00f1a una palabra sobre las responsabilidades financieras de uno hacia la causa de Cristo. \u00bfHa sido esta persona realmente obediente en alg\u00fan aspecto? Otros que han obedecido el Evangelio y que aparentemente son sanos en la doctrina y la pr\u00e1ctica han aprobado el matrimonio no b\u00edblico de un hijo o una hija. Refiri\u00e9ndose precisamente a un suceso de este tipo, Santiago escribi\u00f3: \u201cPorque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos\u201d (Santiago 2:10).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Simplemente no tenemos el lujo de recorrer el Nuevo Testamento como lo hacemos en un supermercado, seleccionando s\u00f3lo las cosas que deseamos y dejando otros art\u00edculos en los estantes. La obediencia requiere que nos sometamos a Cristo en \u201c\u2026 todas las cosas que os hable\u201d (Hechos 3:22). Cristo dijo: \u201cense\u00f1\u00e1ndoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aqu\u00ed yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo. Am\u00e9n\u201d (Mateo 28:20).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Una cosa es desobedecer a Cristo sin intenci\u00f3n por ignorancia o por una debilidad moment\u00e1nea. Esa persona a menudo se arrepentir\u00e1 r\u00e1pidamente y comenzar\u00e1 a obedecer cualquier mandato que ignoraba tan pronto como lo sepa. Otra cosa muy distinta es saber lo que Cristo requiere, como lo hizo el joven rico, y negarse a hacerlo. En realidad, no existe tal cosa como una obediencia \u201cselectiva\u201d deliberada porque eso no constituye obediencia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La doble promesa de Dios a trav\u00e9s de Mois\u00e9s a Israel de recompensas y retribuciones respectivas relacionadas con la obediencia es Su mensaje a todos los hombres para todos los tiempos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">He aqu\u00ed yo pongo hoy delante de vosotros la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n: la bendici\u00f3n, si oyereis los mandamientos de Jehov\u00e1 vuestro Dios, que yo os prescribo hoy y la maldici\u00f3n, si no oyereis los mandamientos de Jehov\u00e1 vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no hab\u00e9is conocido \u2026 Cuidar\u00e9is, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros (Deuteronomio 11:26-28, 32).<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los que minimizan o incluso niegan la necesidad de una cuidadosa obediencia a Dios, no entienden o se niegan a aceptar la naturaleza de Dios y Su gracia. La obediencia, en lugar de ser excluidos por gracia, nos pone en posici\u00f3n de recibir la gracia salvadora de Dios a trav\u00e9s de la sangre derramada de Su Hijo: \u201cY habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvaci\u00f3n para todos los que le obedecen\u201d (Hebreos 5:9). Sin rubor ni disculpa, decimos valientemente con Pablo: \u201cPor tanto, amados m\u00edos, como siempre hab\u00e9is obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho m\u00e1s ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvaci\u00f3n con temor y temblor\u201d (Filipenses 2:12). Si nos negamos a obedecer la Palabra de Cristo, rechazamos a Cristo mismo. Esa misma desobediencia se levantar\u00e1 para atormentarnos y condenarnos en el Juicio: \u201cEl que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgar\u00e1 en el d\u00eda postrero\u201d (Juan 12:48).<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> James Strong, <em>Strong\u2019s Exhaustive Concordance<\/em> (Nashville, TN: Crusade Bible Publishers, Inc., n.d.), p\u00e1g. 733 (obedecer) en combinaci\u00f3n con el ap\u00e9ndice \u201cDictionary of the Hebrew Bible\u201d, p\u00e1g. 118.<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Francis Brown, S.R. Driver, Charles A. Briggs, eds.,<em> The New Brown, Driver, and Briggs Hebrew and English Lexicon of the Old Testament<\/em>\u00a0 (Lafayette, IN: Associated Publishers and Authors, Inc., 1981), p\u00e1gs. 1033\u201334.<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Gerhard Kittel, ed., <em>Theological Dictionary of the New Testament<\/em> (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Pub. Co., 1981), 1:223\u201324.<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> <em>Webster\u2019s New International Dictionary of the English Language<\/em>, ed. William Allan Neilson (Springfield, MA: G. and C. Merriam Co., 1957), p. 1678.<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/3425C221-93DD-4994-9478-70A8DE7628BC#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Rubel Shelly, \u201cWhat Are They Saying About Baptism?\u201d, en <em>The Ashwood Leaves<\/em> (Bolet\u00edn de la Iglesia de Cristo de Ashwood, Nashville, TN), 1 de febrero de 1984<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[<strong>Nota:<\/strong> Escrib\u00ed este manuscrito y present\u00e9 un resumen del mismo en forma oral en la D\u00e9cima Conferencia Anual de Denton, organizada por la Iglesia de Cristo de Pearl St., Denton, Texas, del 10 al 14 de noviembre de 1991. Dirig\u00ed las conferencias, edit\u00e9 y publiqu\u00e9 (Valid Pub., Inc.) el libro de las conferencias, Estudios sobre 1 y 2 Samuel.)]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Atribuci\u00f3n: Tomado de <em>TheScripturecache.com;<\/em> Dub McClish, propietario, curado, y administrador.<\/p>\n<p><strong>Traducido por<\/strong>: Jaime Hernandez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Views: 41 Introducci\u00f3n Desde casi la primera p\u00e1gina de la Biblia, y ciertamente hasta la \u00faltima, la Palabra de Dios nos presenta la necesidad de obedecer a Dios. Esto es as\u00ed hasta tal punto que podemos decir sin temor a una contradicci\u00f3n exitosa que el&#8230;<\/p>\n<div class=\"easywp-readmore\"><a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/thescripturecache.com\/?p=23938\">Continue Reading&#8230;<span class=\"easywp-sr-only\">  Un estudio sobre la necesidad de  obedecer cuidadosamente la Palabra de Dios<\/span><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23938","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","wpcat-1-id"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=23938"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23938\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23939,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/23938\/revisions\/23939"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=23938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=23938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/thescripturecache.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=23938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}